ALCOBENDAS

La alcaldesa de Alcobendas no se sabe llevar bien con La Moraleja

La alcaldesa de Alcobendas, Rocío García Alcántara

Alcobendas nunca había visto a La Moraleja tan cabreada desde los tiempos del movimiento segregacionista. Ahora, arrecian las críticas de los vecinos contra la alcaldesa del Partido Popular, Rocío García Alcántara, y su equipo de gobierno por lo que consideran un abandono sistemático de sus problemas. La famosa urbanización de lujo, conocida por su tradicional apoyo al PP, acusa al Ayuntamiento de ignorar sus demandas y de priorizar el crecimiento urbanístico por encima del bienestar de los residentes. Son muchos los mensajes que envían al PP y a la alcaldesa y hacen oídos sordos, son incapaces de afrontar los problemas que aumentan y solo obedecen a los intereses urbanísticos sin dar soluciones a los residentes de hace años.

Uno de los mayores puntos de conflicto es el caos circulatorio que afecta a La Moraleja, especialmente durante las horas de entrada y salida de los 32 colegios ubicados en la zona. Los atascos interminables se han convertido en un calvario diario para los vecinos, quienes se sienten desprotegidos frente a un Ayuntamiento que, según denuncian, no ha tomado medidas eficaces para mitigar esta situación. Además, los residentes apuntan al desmesurado número de licencias escolares aprobadas en los últimos años como una de las causas principales de esta saturación. “El acceso a nuestras casas está bloqueado cada día por decisiones que benefician a unos pocos pero perjudican a todos”, señala un portavoz vecinal.

Otro de los focos de malestar es el crecimiento urbanístico especulativo desenfrenado en zonas colindantes, como el Encinar de los Reyes y La Solana de Valdebebas. Los vecinos de La Moraleja consideran que estas expansiones no solo deterioran el entorno, sino que también agravan los problemas de tráfico y seguridad. Acusan al gobierno local de estar “cautivo de los intereses de los especuladores de Alcobendas y Madrid”, y de ignorar las advertencias sobre el impacto negativo de estas actuaciones.

La seguridad es otro punto crítico en la lista de quejas. Aunque La Moraleja siempre ha contado con sistemas de vigilancia privada, los vecinos denuncian que el Ayuntamiento ha descuidado por completo su responsabilidad en esta materia. Esto ha llevado a un aumento en la contratación de seguridad privada, lo que genera un gasto adicional para los residentes y alimenta la percepción de abandono por parte de las autoridades.

Los vecinos de La Moraleja, que no suelen manifestarse ni atacar gratuitamente a los gobiernos del PP, han comenzado a enviar mensajes cada vez más contundentes a la dirección nacional del partido en la Calle Génova. Se sienten “maltratados por los suyos” y acusan al Ayuntamiento de Alcobendas de preocuparse solo por el crecimiento urbanístico. “El PP se está jugando mucho aquí. La Moraleja siempre ha sido un bastión electoral, pero esta situación podría cambiar si no actúan pronto”, advierte un líder vecinal.

El descontento es palpable y amenaza con erosionar el apoyo tradicional al Partido Popular en esta zona clave y donde hay cada vez mayor apoyo a VOX. La Moraleja, que durante años fue el baluarte de los éxitos del PP en Alcobendas, ahora se siente abandonada, maltratada y cautiva de una política que no prioriza sus necesidades.