POZULO DE ALARCÓN

La alcaldesa de Pozuelo se gasta 60.000 euros en "talleres feministas" para fomentar la igualdad entre hombres y mujeres

La alcaldesa de Pozuelo, Paloma Tejero

El Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, gobernado por el Partido Popular, ha sacado adelante un ambicioso contrato de servicios para la promoción de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, valorado en miles de euros (concretamente, 65,876.20 euros se han destinado) y con un despliegue importante de actividades, recursos humanos, talleres, eventos y campañas. Sin embargo, esta apuesta por la igualdad contrasta radicalmente con el discurso político que el propio partido mantiene en otras administraciones, especialmente a nivel nacional y autonómico.

Un proyecto impecable... sobre el papel

El documento oficial, con código de expediente UMV/2024/55, contempla una programación de más de 10 talleres anuales, prácticas deportivas para mujeres, eventos con referentes femeninos y concursos sobre igualdad de género en redes sociales. Todo ello bajo la dirección de la Concejalía de Política Social y Mayores, con una planificación detallada, mecanismos de control y exigencias técnicas propias de un proyecto serio y comprometido con el avance social.

Además, se exige que las empresas adjudicatarias cuenten con profesionales altamente cualificados, planificación anticipada y estrategias de evaluación del impacto. El enfoque está alineado con el Pacto de Estado contra la Violencia de Género y con los convenios de colaboración con la Comunidad de Madrid.

¿Y qué pasa con el discurso político?

Resulta llamativo que, mientras el PP de Pozuelo impulsa con dinero público este tipo de iniciativas, su propio partido cuestiona a menudo políticas de igualdad en otras instituciones, especialmente cuando gobiernan otras formaciones. Es habitual escuchar críticas por parte de representantes del PP al supuesto “gasto ideológico” en cuestiones de género, acusando de “chiringuitos” a programas similares. Sin embargo, cuando es el propio PP quien gestiona esos fondos —como en este caso—, la estrategia cambia completamente.

¿Igualdad solo si da rédito político?

La contradicción es evidente: en Pozuelo se organiza, impulsa y financia un plan de igualdad detallado y técnicamente exigente, pero a la vez, se tolera o se promueve un discurso que minimiza, ridiculiza o instrumentaliza el feminismo según convenga. Esta doble vara de medir no solo pone en cuestión la coherencia ideológica del partido, sino que alimenta la desconfianza de la ciudadanía ante políticas públicas que deberían estar al margen de cualquier cálculo electoral.

El problema no es el contenido, sino la incoherencia

Nadie cuestiona la necesidad de promover la igualdad de género ni de ofrecer recursos a mujeres del municipio para mejorar su salud, bienestar o autoestima. El problema aparece cuando el mismo partido que firma estos contratos en Pozuelo arremete contra políticas idénticas en otras localidades solo porque las gestiona otra formación. Es esa hipocresía institucional la que socava la credibilidad de quienes deberían liderar con el ejemplo.