La vivienda se atraganta en el PP: Almeida dejó sin adjudicar 73 de las 400 viviendas públicas y Ayuso se corona con su chapucero Plan VIVE
El Partido Popular ha organizado una cumbre en Asturias con el objetivo de perfilar su agenda para 2025, con la vivienda como tema clave. Sin embargo, el encuentro liderado por Alberto Núñez Feijóo y los barones regionales del partido se ve ensombrecido por las polémicas en torno a la gestión habitacional de Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida en la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital, respectivamente.
La paradoja de la EMVS: viviendas sin adjudicar en plena crisis habitacional
En plena crisis de la vivienda, el último sorteo de la Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo (EMVS) de Madrid dejó sin adjudicar 73 de las 400 viviendas ofertadas, lo que equivale al 18,25% del total. Este hecho resulta sorprendente, sobre todo considerando el creciente coste del alquiler y la necesidad urgente de vivienda asequible en la ciudad.
Ante las críticas, Almeida ha anunciado cambios en el reglamento de la EMVS para evitar que esta situación se repita. Sin embargo, el daño está hecho: las dificultades para gestionar un problema tan básico subrayan la desconexión entre las políticas públicas locales y las necesidades reales de los ciudadanos.
El Plan VIVE presenta chapuzas, sobrecostes y viviendas "ilegales" en la Comunidad de Madrid
En paralelo, la Comunidad de Madrid tampoco escapa al escrutinio. El Plan VIVE, impulsado por Ayuso para fomentar el alquiler asequible, enfrenta graves problemas. Las denuncias de vecinos de zonas como Espartales (Alcalá de Henares) y el Ensanche Sur (Alcorcón) evidencian desperfectos, inundaciones, problemas con la aerotermia y viviendas entregadas sin terminar.
En Alcorcón, las primeras 140 viviendas entregadas en marzo de este año presentan problemas estructurales, como desniveles, grietas y muros desprendidos. Además, el programa acumula sobrecostes, con precios hasta un 16% superiores a los previstos inicialmente, lo que pone en entredicho tanto su eficacia como su legalidad.
A estos problemas se suma una situación aún más grave. el ejecutivo madrileño habría construido a sabiendas 488 viviendas públicas sobre el cauce del Arroyo de la Dehesa, ubicado en el barrio de Tempranales de San Sebastián de los Reyes. Según un Oficio de la Confederación Hidrográfica del Tajo, organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, estas viviendas nunca podrían ser habitadas y parte de ellas la Comunidad está obligada a demoler al ser declaradas "ilegales". Lejos de rectificar, la Comunidad sorteó estas viviendas mientras una partida de ellas se encontraba en pleno proceso sancionador, dejando en evidencia la falta de planificación y la improvisación en un tema tan sensible como la vivienda pública.
Contradicciones en el discurso del PP
En este contexto, la cumbre sobre vivienda en Asturias se enfrenta a un claro choque entre la narrativa que el PP busca proyectar a nivel nacional y las realidades de su gestión en Madrid. Mientras Feijóo y sus barones intentan destacar una "gestión eficaz", las políticas habitacionales de Ayuso y Almeida no solo han generado malestar, sino que reflejan una preocupante desconexión con las demandas ciudadanas.
La paradoja es evidente: un partido que organiza una cumbre para abordar la vivienda asequible, mientras sus propias políticas en Madrid dejan viviendas sin adjudicar, miles de vecinos enfrentan problemas con viviendas mal terminadas, y casi 500 viviendas públicas deben ser demolidas por haberse construido de forma ilegal.
¿Será este el modelo habitacional que el PP pretende promover en 2025?