Ayuso, irritada con Feijoo por fichar al gurú creador del eslogan 'Perro Sanxe'
El fichaje de Aleix Sanmartín por el Partido Popular ha despertado un interés desorbitado dentro y fuera del partido. La jugada de Elías Bendodo, que muchos consideran incomprensible, pone en manos de un estratega clave del socialismo reciente la tarea de enderezar el rumbo del PP, abordar la descoordinación informativa y frenar la creciente incoherencia del equipo de Feijóo.
Sanmartín fue el artífice de la victoria de Salvador Illa en Cataluña y de la estrategia que permitió a Pedro Sánchez arrebatar el Gobierno al PP, aunque también asesoró a Moreno Bonilla en Andalucía, donde conoció a Elías Bendodo. En la Puerta del Sol, sede de la Comunidad de Madrid, su fichaje ha encendido todas las alarmas, pues se sospecha que estuvo detrás de muchos de los movimientos contra Isabel Díaz Ayuso, algo que en su entorno no perdonan.
Este movimiento evidencia que el PP está obsoleto y equivocado en estrategia. Coordinar los quince mensajes distorsionados de la infinidad de portavoces, encauzar la campaña personal y descontrolada de Ayuso, disciplinar al PP catalán, que no comulga con el nuevo estratega, y gestionar la plataforma de Juanma Moreno en caso de una quiebra del liderazgo de Feijóo parecen misiones titánicas. Además, Feijóo sigue atrapado en la ruleta rusa de Mazón y otros conflictos internos.
En el PP algunos empiezan a preguntarse por qué, si Sanmartín es el supuesto creador de la etiqueta "Perro Sanxe", Sánchez lo seguía contratando. Lo llamativo es que figuras como Miguel Tellado sostienen que este fichaje les dará acceso a los "secretos" del PSOE y de Ferraz, insinuando una falta de ética profesional.
Sin embargo, Sanmartín es un profesional del marketing político, no un ideólogo. Su código deontológico le impide revelar estrategias anteriores. Estos rumores ya han comenzado a perjudicar su prestigio en el mercado iberoamericano, donde ha trabajado con líderes de todos los signos políticos y donde los contratos suelen ser más lucrativos.
Las filtraciones y críticas desde dentro del propio PP ya han marcado un inicio accidentado. Muchos de los portavoces sabiondos ven en su llegada una amenaza para su influencia sobre Feijóo. Pero Sanmartín ya está en la arena política de la derecha, donde el ambiente y los mensajes están dominados por matonismo, insultos y mentiras en apoyo a figuras como Mazón, Baltar, García Urbano, entre otros.
Queda por ver si podrá imponer orden o si su fichaje será solo otra anécdota en la larga lista de errores estratégicos del PP.