Cabreo en Génova por Almeida, que reabre el aborto y se tambalea como candidato
En el PP ya no disimulan el enfado con José Luis Martínez-Almeida que ha logrado lo que pocos… encender todas las alarmas en Génova con una gratuita. Reabrir el debate sobre el aborto, cuando el partido creía tenerlo enterrado bajo siete llaves, ha sido visto como una bomba de relojería en mitad del tablero electoral.
Ni error de principiante ni cesión a VOX. En la sede nacional hablan de “petardazo contra el PP”, un movimiento incomprensible justo cuando Feijóo se dejaba ver en el Foro de La Toja con tono presidencial y el PSOE afronta el informe de la UCO con sobres de su sede con dinero en efectivo. Algunos en Génova lo dicen sin rodeos: “Es como si se hubiera disparado en el pie… y luego hubiera preguntado quién tiene la pistola”.
El cabreo es generalizado porque el calendario electoral no perdona. A las puertas de pedir un “superdomingo” en comunidades clave, con la hemorragia de votos hacia VOX aún sin tapar, Almeida decide reabrir uno de los temas más sensibles para el electorado popular. Ni los discursos más incendiarios de la dirección han logrado contener la fuga, y este tropiezo ha sonado a gol en propia puerta en el peor momento posible.
Mientras tanto, en el Ayuntamiento de Madrid las puñaladas vuelan bajas. Hay nervios. Nadie quiere quedarse fuera si hay cambio de guion. En el entorno del alcalde señalan con el dedo a la vicealcaldesa, al portavoz Carlos Izquierdo —resentido tras quedarse sin la presidencia local en Carabanchel— y al concejal de Servicios Sociales y Familia, José Fernández. “Nos han hecho la cama”, dicen los almeidistas. En el PP regional, en cambio, lo tienen más claro: Almeida está distraído, irreconocible desde su boda y la paternidad, y no transmite el control que se espera de un alcalde de Madrid.
Su permiso de paternidad, que en el partido se negó al conjunto de los trabajadores, no sentó bien en algunos despachos. Y su regreso, lejos de marcar agenda, ha reventado un debate que nadie esperaba. Las dudas sobre su candidatura empiezan a colarse en las conversaciones de pasillo. Tradicionalmente, la designación del candidato a la Alcaldía la decide Génova… pero hoy todos miran a Isabel Díaz Ayuso, la única que puede decidir sin que nadie —ni Feijóo— le tosa.
Lo más preocupante para la dirección es el cambio de perfil. El Almeida combativo, hábil en la réplica, pieza estratégica en la estructura territorial del PP, parece hoy un político disperso. “Se ha relajado justo cuando más se le necesita”, resume un dirigente regional. Y en Génova, donde se juega la carrera hacia La Moncloa, nadie quiere un flanco abierto en Madrid y menos Feijóo que según ha podido saber ELINFILTRADO.ES: “no da crédito lo que hacen sus primeros espadas”.