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Feijoo estaba dispuesto a que Noelia Núñez siguiera en su cargo: "Dimitió ella"

Feijoo

La dimisión de Noelia Núñez ha terminado por convertir la última semana del Partido Popular en un verdadero terremoto político. Aunque oficialmente se ha presentado como una decisión personal, fuentes internas del partido apuntan a que la dirección nacional no esperaba este movimiento, y que, de haber dependido de Alberto Núñez Feijóo, la ya ex portavoz del PP en Fuenlabrada habría continuado en su cargo.

El malestar es evidente. En Génova, la sede central del PP, algunos ya hablan de una “semana horribilis” y admiten, entre bromas y resignación, que están buscando al “gafe” que ha provocado el aluvión de malas noticias. Incluso hay quien señala en voz baja al entorno gallego del propio Feijóo como el origen de los problemas.

La presión sobre Feijóo crece: el Congreso del PP no ha calmado las aguas

La reciente celebración del Congreso Nacional del PP, diseñado inicialmente para fortalecer el liderazgo de Feijóo y blindarlo como candidato a la presidencia del Gobierno, ha resultado un boomerang político. Las críticas internas coinciden en que el evento ha carecido de contenido político real, y que su único objetivo ha sido evitar el riesgo de unas primarias abiertas entre afiliados.

“El Congreso no ha servido para movilizar ni para ilusionar. Solo para cerrar filas sin debate”, resume una fuente crítica del propio partido.

Los intentos por resucitar figuras del pasado como Aznar o Rajoy, pensados para reforzar el relato de “lucha contra la corrupción”, han acabado generando el efecto contrario. “Los que iban a dar ejemplo han terminado saliendo peor en la foto”, desliza un dirigente territorial del PP.

Álvaro Nadal, en el punto de mira

Con Núñez fuera del tablero, todas las miradas se centran ahora en otro nombre que podría caer próximamente: Álvaro Nadal, actual vicesecretario de Economía y uno de los llamados “jarrones chinos” del partido. Su papel dentro de la nueva dirección ha sido cuestionado por diversos sectores, que consideran que no ha aportado renovación ni sintonía con las bases.

Dentro del equipo de Feijóo, algunos ya dan por hecho que Nadal será el siguiente en salir, en un intento de dar una imagen de control y corregir el rumbo antes del arranque del nuevo curso político en septiembre.

Crisis de liderazgo o crónica de un desgaste anunciado

Lo que parecía un verano tranquilo para el PP se ha transformado en una sucesión de filtraciones, dimisiones y fuego amigo. La figura de Feijóo, lejos de consolidarse, vuelve a generar dudas entre las bases y los cuadros medios, que ven cómo la estrategia del control interno y del orden sin debate ha generado fatiga antes que estabilidad.

Con las encuestas mostrando estancamiento y los rivales endureciendo su discurso, el PP afronta un tramo final de año en el que, más que marcar la agenda, intenta contener su propio desgaste.