TORREJÓN DE ARDOZ

Génova mira con recelo al alcalde de Torrejón de Ardoz por dar una subvención a una asociación saharaui

Alejandro Navarro Prieto

El Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz, liderado por el popular Alejandro Navarro Prieto, ha aprobado una subvención directa de 10.000 euros en favor de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui Yallah 27 de febrero en colaboración con la Daira de Bir-Ganduz, una institución administrativa saharaui ubicada en los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia).

La ayuda económica se formaliza a través de un convenio de colaboración que se enmarca en el programa “Vacaciones en Paz 2025”, una iniciativa solidaria que facilita la acogida temporal de menores saharauis por familias españolas durante los meses de verano. El acuerdo fue firmado el pasado 28 de abril por el propio alcalde, según consta en el documento oficial publicado por el consistorio.

Malestar en el PP: sin línea clara sobre el Sáhara

La donación, en apariencia benéfica y orientada a la cooperación internacional, ha provocado incomodidad en sectores del Partido Popular, que no terminan de definir una postura clara y coherente sobre el conflicto del Sáhara Occidental. Aunque el PP ha defendido históricamente el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, en los últimos años ha fluctuado entre respaldar tácitamente el plan de autonomía propuesto por Marruecos y exigir la “rectificación” del giro unilateral del Gobierno de Sánchez, que avaló públicamente esa fórmula.

Este viraje ha llevado al PP a votar en distintas direcciones según el momento político: en 2022 rechazaron en el Congreso una moción que pedía volver a la posición tradicional española sobre el Sáhara, mientras que en 2023 y 2024 han impulsado ellos mismos iniciativas parlamentarias en el sentido contrario. Un vaivén que deja a sus alcaldes, como Navarro Prieto, en una posición incómoda ante cualquier acción institucional relacionada con el Sáhara.

Una ayuda en el aire: ¿solidaridad o contradicción política?

En este contexto de ambigüedad, la subvención otorgada por el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz ha sido vista por algunos cargos del propio partido como una decisión inoportuna. No se cuestiona tanto el fondo —la ayuda a menores en situación precaria— como el mensaje político que se transmite al apoyar una causa estrechamente vinculada al Frente Polisario, organización que Marruecos considera enemiga directa.

“No es el momento de enviar señales que puedan interpretarse como un posicionamiento en el conflicto”, señalan discretamente desde ámbitos conservadores.

Además, el acuerdo no ha sido acompañado de una nota explicativa ni de una aclaración política por parte del consistorio, lo que refuerza la sensación de falta de dirección en torno a un asunto internacional que continúa dividiendo tanto a la izquierda como a la derecha española.

Un gesto humanitario que evidencia la falta de estrategia

La ayuda de 10.000 euros firmada por Alejandro Navarro Prieto podría interpretarse como un simple acto de cooperación internacional, pero reabre las fisuras internas del Partido Popular en torno al Sáhara, un tema en el que la falta de una línea política coherente empieza a pasar factura. Mientras algunos miembros del partido abogan por priorizar las relaciones con Marruecos, otros siguen defendiendo el derecho del pueblo saharaui a ser apoyado desde las instituciones españolas. Y en medio, alcaldes como el de Torrejón, que toman decisiones solidarias sin una brújula política clara.