PP

Mazón, con el "rabo entre las piernas" porque Maribel Vilaplana o su exconsejera Salomé Pradas hablen de más

Carlos Mazón y Maribel Vilaplana

La tensión en Génova es palpable. La posibilidad de que la exconsejera Salomé Pradas hable o de que la periodista que comió con Mazón revele más detalles ha generado un clima de incertidumbre y nerviosismo. En los entornos políticos están convencidos de que aún queda mucho por descubrir y que este escándalo está lejos de concluir.

Mazón, quien parece haber tomado un rumbo propio, se ha enredado en un bucle de declaraciones y contradicciones que complican aún más la situación. En el desayuno informativo que Mazón protagonizó en Madrid, las caras del alcalde Almeida y el Presidente del Senado Pedro Rollán eran un auténtico poema por el papelón que les hicieron jugar aparte de semblante serio, de preocupación y sorpresa. ¡Y con razón! Según fuentes cercanas, el evento habría respondido a instrucciones directas de Génova, una decisión que ahora muchos lamentan profundamente.

La crisis afecta directamente al liderazgo de Alberto Nuñez Feijóo, que se encuentra cada vez más debilitado. El líder del PP ha exigido centenares de dimisiones en el PSOE y ceses contundentes por parte de Pedro Sánchez, pero cuando se trata de sus propios problemas internos, su estrategia es la huida. Las controversias en torno a Mazón, el caso de Estepona, la situación del novio de Ayuso, Algeciras, sus errores en política internacional, e incluso el chalet de su mujer, son solo algunos de los asuntos que lastran su imagen.

Un veterano del partido vinculado al sorayismo ha sido claro: "La coherencia no va con el gallego, es imprevisible y no tiene nada que ver con la forma de actuar de Rajoy". La preocupación dentro del PP aumenta a medida que avanza la instrucción judicial sobre la DANA, que podría convertirse en un verdadero calvario para el partido y su líder.

Cabe recordar que, aunque el PP ha logrado esquivar temas como las muertes en residencias en Madrid, el espionaje a Podemos durante el gobierno de Rajoy o los pinchazos telefónicos en Cataluña, esta vez el caso Mazón pertenece de lleno a la gestión de Feijóo y su capacidad para manejar la situación está en duda.

A todo esto, se suma su temor al "ayusismo", que ya demostró su poder tumbando a Casado cuando este se atrevió a cuestionar las comisiones del hermano de Ayuso. Ahora, la posibilidad de que el general Gan Pampols se convierta en una figura incontrolable para el partido inquieta a muchos. Sus declaraciones sobre el gobierno de Mazón, analizando tanto aciertos como errores de la DANA, indican una postura independiente que no favorece al PP. Las fuentes afirman que su relación con Mazón es fría y que ya se le nota "cara de circunstancias" en sus apariciones conjuntas.

Por otro lado, la instrucción judicial sobre la DANA avanza rápidamente. La jueza ha solicitado a la Guardia Civil una cronología detallada del día del desastre, lo que pondrá bajo la lupa todas las lagunas y ausencias de los responsables. Independientemente del CECOPI, la investigación apunta directamente al máximo responsable de la Generalitat y de Protección Civil.

Salomé Pradas ha insinuado que conoce perfectamente lo ocurrido y que se sabrá, lo que abre la posibilidad de que sea citada como testigo en el juzgado que lleva la causa. Su testimonio podría ser determinante y representar un nuevo dolor de cabeza para el PP, que sigue acumulando crisis sin una estrategia clara de contención.