El "provincianismo" político del "clan gallego" de Feijoo cansa al PP
El Partido Popular (PP) se enfrenta a una crisis interna marcada por la descoordinación en su estrategia de comunicación. El equipo más cercano a Alberto Núñez Feijóo, el llamado 'clan gallego', es el principal señalado por la falta de cohesión y las contradicciones en el discurso del partido a nivel nacional.
Desde su llegada al liderazgo, Feijóo ha nombrado a más de treinta portavoces, pero en lugar de unificar el mensaje, muchos de ellos actúan de manera independiente, lanzando declaraciones que a menudo entran en contradicción. Incluso se habla en privado de un "portavoz de guardia", aquel que protagoniza el último desatino mediático y debilita la imagen del partido.
Encabezado por Mar Sánchez, Luis de la Matta y Marta Varela, el 'clan gallego' no ha conseguido trasladar a nivel nacional el éxito que tuvieron en Galicia. El portavoz del PP en el Congreso, Miguel Tellado, se ha visto especialmente señalado, ya que sus intervenciones han avivado las crisis de comunicación, generando tensiones con pesos pesados como Isabel Díaz Ayuso y Juanma Moreno Bonilla.
El fracaso en la coordinación ha sido, en parte, celebrado de manera soterrada por varios diputados del PP en el Congreso, quienes han permitido que Tellado "se estrelle", alimentando la idea de que este caos podría acelerar el desgaste del núcleo gallego. La descoordinación ha dejado espacio para que las figuras más ambiciosas del partido, como Ayuso, vayan ganando peso y respaldo en sus apariciones públicas, como las recientes en Navarra y Melilla, donde fue aclamada por las bases.
La falta de coherencia en el discurso del PP ha reavivado las críticas desde el ala más conservadora del partido, con José María Aznar y la fundación FAES como epicentro. Las propuestas de Feijóo, como la reducción de la jornada laboral a cuatro días, han sido fuertemente criticadas por el ala liberal, que considera que el partido se está alejando de su base electoral tradicional. La falta de una estrategia clara ha generado desconcierto, incluso entre los votantes más fieles, y, pese a ir bien en las encuestas, agrava la situación interna del PP.
Un ejemplo de esta descoordinación ha sido el reciente error en la votación parlamentaria que permite la rebaja de penas a etarras, incluido el asesino de Miguel Ángel Blanco. Este fallo ha dejado al PP en una posición extremadamente vulnerable, exponiendo las grietas internas y minando su credibilidad. Lo que debería haber sido una línea férrea de oposición se ha transformado en un tropiezo que ha generado una ola de críticas internas y externas.
Algunos en vez de criticar a Feijóo, cuestionan a su núcleo duro conocido como el "clan gallego". A pesar de los buenos resultados en las encuestas, la falta de un mensaje claro y coordinado pone en riesgo su ascenso. Figuras como Isabel Díaz Ayuso, que ha sido jaleada en distintos actos, y Juanma Moreno Bonilla, están cada vez más posicionadas como alternativas dentro del PP. La presión sobre el 'clan gallego' aumenta, y la paciencia dentro del partido se agota.
Ayer un veterano diputado popular después del desastre vivido con las víctimas del terrorismo aseguró que "si Feijóo no logra imponer orden y coherencia, la fractura interna podría profundizarse, con un partido que, lejos de consolidarse como alternativa al Gobierno, parece estar atrapado en un laberinto de contradicciones y errores comunicativos".