El PSOE ve el fin del Gobierno cerca: "Cuando La Sexta y El País te dan caña..."
El escándalo del llamado caso Koldo, que empezó salpicando al exministro José Luis Ábalos y se ha ido ampliando con la implicación del actual número tres del PSOE, Santos Cerdán, ha provocado una crisis interna sin precedentes en el Partido Socialista. Pero más allá de los nombres, hay un detalle que no ha pasado desapercibido dentro y fuera del partido: la pérdida de apoyo mediático por parte de los que durante años fueron altavoces del Ejecutivo.
Cuando los medios afines se alejan, en Ferraz suenan las alarmas
Durante buena parte de la era Sánchez, medios como La Sexta y El País han actuado como escudos informativos del Gobierno. Sin embargo, algo ha cambiado, y lo ha hecho de forma radical.
La cobertura crítica y sostenida del caso Koldo en programas como Al Rojo Vivo, con Antonio García Ferreras al frente, ha sorprendido incluso a los propios votantes socialistas. A diario, se emiten editoriales demoledores, conexiones en directo y tertulias en las que ya no se suavizan los golpes al Ejecutivo. Ferreras, que en otros tiempos defendía cada movimiento de Moncloa, ahora lidera un tono abiertamente agresivo. "Cuando La Sexta y El País te dan caña..." dicen fuentes del PSOE.
Lo mismo ocurre en El País, donde el relevo en la dirección, tras la salida de Pepa Bueno y el nombramiento de Borja Echevarría, ha coincidido con una línea editorial mucho más crítica con el presidente. Columnistas y titulares reflejan desencanto y distancia, en un medio que históricamente ha sido termómetro del poder socialista.
En el PSOE cunde la sensación de derrota
Lo que más preocupa en Ferraz no es solo el contenido de los escándalos, sino el clima que se ha instalado en torno a ellos. La presión judicial crece, los casos se multiplican y la oposición política es solo una parte del problema. La verdadera señal de que el ciclo de Pedro Sánchez podría estar tocando a su fin es que los medios que lo acompañaron durante años han dejado de hacerlo.
En círculos socialistas ya se admite que "cuando te abandonan La Sexta y El País, ya no hay red". La percepción interna es clara: el relato se ha roto, y con él, la posibilidad de resistir en el poder a base de comunicación.
El caso Koldo como punto de inflexión
La investigación por el presunto cobro de comisiones ilegales durante la pandemia para la compra de mascarillas fue el inicio. Pero el hecho de que Ábalos se resista a dejar el acta, que Santos Cerdán aparezca vinculado a nombres y reuniones comprometedoras, y que la Fiscalía continúe profundizando, ha convertido lo que parecía una tormenta en una crisis estructural para el PSOE.
Ahora, la caída de apoyos externos y la desafección interna han hecho saltar todas las alarmas. No solo peligra la estabilidad del Gobierno, sino la credibilidad del partido ante su propio electorado.
Cuando los medios dicen basta
La virulencia con la que La Sexta y El País están abordando estos casos marca un antes y un después. No se trata solo de líneas editoriales más duras: es el abandono explícito del relato oficial del Gobierno, la ruptura de una alianza tácita que sostuvo buena parte de la imagen pública de Pedro Sánchez desde su llegada a La Moncloa.
Y cuando eso ocurre, en política, todo puede caer como un castillo de naipes. En el PSOE ya se ha instalado la sensación de que, esta vez, la crisis no es solo de imagen: es de fondo, de confianza y de futuro.