Vergüenza ajena en Génova por el "gran patinazo de Feijoo" con el vídeo de República Dominicana
La política exterior del Partido Popular ha entrado en una espiral de despropósitos sin precedentes en la democracia española. En un escenario internacional donde la diplomacia y el respeto a las naciones son clave, el PP, bajo el liderazgo de Alberto Núñez Feijóo, parece haber optado por una estrategia de confrontación, desatino y falta de respeto hacia otros países, especialmente aquellos gobernados por la izquierda.
Uno de los episodios más graves ha sido la ofensiva del PP contra la República Dominicana. En un video propagandístico, el partido utilizó signos patrios de este país para relacionarlo con la corrupción y asuntos turbios, en un intento de atacar al PSOE y a Pedro Sánchez, vinculándolo con los casos de Ábalos y Aldama. Esta acción ha sido calificada por muchos como un gran patinazo de Feijóo en política exterior. La reacción del gobierno dominicano no se hizo esperar y, a través de su cancillería, expresó su rechazo a la forma en que el PP ha tratado a su país y se están produciendo durísimas críticas contra el PP por denominar a este país como "la isla de las corrupciones". Este ataque ha generado preocupación en el sector empresarial español y dominicano, ya que puede afectar la inversión extranjera y las relaciones comerciales con España, perjudicando a compañías que operan en ambos países, sobre todo turísticas.
Este tipo de declaraciones y ataques políticos violan los principios básicos de respeto y cooperación internacional recogidos en la Convención de Ginebra y la Convención de Viena, que establecen normas claras sobre el respeto entre naciones y la necesidad de evitar intervenciones que puedan dañar la soberanía y la imagen de otros estados.
Otro episodio lamentable ha sido el traslado del Congreso del Partido Popular Europeo (PPE) de Valencia a Madrid. Feijóo se empecinó en mantenerlo en la capital valenciana, pese a la creciente oposición debido a las amenazas de manifestaciones y a la responsabilidad del gobierno autonómico del PP en la desastrosa gestión de la DANA, finalmente, el evento ha sido trasladado, dejando en evidencia la incapacidad de Feijóo para medir el pulso político y social de la comunidad valenciana.
Uno de los grandes responsables de la política errática de Feijóo es Esteban González Pons, quien ha sido apartado y desprestigiado tras haber insultado gravemente al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Este incidente ha supuesto un nuevo golpe a la imagen internacional del PP, ya deteriorada por sus torpezas en diplomacia.
En este desastre político, se menciona el papel de Bendodo y su nuevo rumbo estratégico, basado en gurús e inteligencia artificial. Para el PP, esta estrategia ha sido clave en el reciente fracaso con República Dominicana. La falta de una dirección clara y de una visión pragmática ha sumido al partido en un laberinto de errores que parecen no tener fin.
El liderazgo de Feijóo también se ve condicionado por las presiones internas del partido. Isabel Díaz Ayuso le marca el paso en asuntos internacionales, como ya se vio con la polémica visita y medalla a Javier Milei. Por otro lado, Miguel Tellado también influye en la toma de decisiones de Feijóo, contribuyendo con continuas falta de respeto y coherencia en su política exterior.
La deriva en política exterior del PP tiene consecuencias graves para España y para el propio partido. La imagen internacional de Feijóo queda severamente dañada, y su falta de respeto hacia mandatarios y países, sobre todo aquellos gobernados por la izquierda, genera tensiones innecesarias en un mundo donde la diplomacia es crucial. Aunque también quiso condicionar a Ursula von der Leyen a la hora de formar gobierno y del pacto europeo con los socialistas, por vetar de manera precipitada a la comisaria europea propuesta por el gobierno español.
Feijóo se ha dado cuenta demasiado tarde de que su estrategia no funciona. Los ciudadanos valencianos no le van a aplaudir ni a tolerar su nefasta gestión, y su credibilidad internacional está por los suelos. Mázon, quien ya es calificado como "un mono con dos pistolas", podría ser la figura que acabe hundiendo a Feijóo definitivamente.
La política exterior del PP no solo es un fiasco; es un peligro para la imagen de España en el mundo y el intercambio comercial y empresarial. Mientras Feijóo siga rodeado de asesores erráticos y sumido en una estrategia de confrontación sin sentido, el Partido Popular seguirá perdiendo credibilidad dentro y fuera del país.