Flexicar tarda una semana en darles el coche para revisarlo y se lo dan sin tocar: "Se nos ha traspapelado"
Una nueva queja pública ha puesto en entredicho el proceso de revisión y entrega de vehículos por parte de Flexicar, una de las empresas más conocidas en el mercado de compraventa de coches de ocasión. En esta ocasión, un cliente ha denunciado públicamente su experiencia tras adquirir un coche en el mes de marzo en la sede de Sant Just Desvern (Barcelona), calificando el servicio recibido como “muy lamentable”.
Un coche vendido sin revisión real
El cliente relata que compró el coche un miércoles, pero no pudo recogerlo hasta una semana después, bajo la promesa de que durante esos días el vehículo estaría pasando una revisión completa para garantizar que todo estuviera en condiciones óptimas. Sin embargo, la realidad fue otra: al día siguiente de llevarse el coche a casa, y revisarlo con calma, descubrió múltiples señales de que no se había realizado ningún tipo de mantenimiento previo.
Entre los problemas detectados, el cliente señala que el aceite no había sido cambiado, los filtros estaban visiblemente sucios y el coche presentaba fallos en el ralentí, algo que podría estar relacionado con problemas más serios en el sistema de alimentación o encendido.
Una revisión "a posteriori"... sin resultados
Tras ponerse en contacto con Flexicar y comunicar los fallos, la empresa retiró el vehículo unos días después, alegando que el coche "se les había traspapelado en el taller" y que, efectivamente, no se le había hecho ninguna revisión antes de la entrega.
Cuatro días laborables después, el coche fue devuelto con la supuesta revisión ya realizada. No obstante, según el propio afectado, el aceite seguía igual de sucio y el problema con el ralentí inestable persistía. A día de hoy, el cliente sigue sin recibir una solución clara y está considerando llevar el coche a un taller oficial para que se realice una inspección exhaustiva.
Además, ha anunciado su intención de interponer una denuncia por daños ocultos, una vía legal que muchos consumidores desconocen pero que es perfectamente válida cuando, tras una compra, se detectan problemas mecánicos no informados previamente.
¿Qué son los daños ocultos y qué derechos tiene el comprador?
En el marco legal español, un vendedor profesional de vehículos de segunda mano como Flexicar tiene la obligación de garantizar durante un año que el vehículo esté libre de defectos ocultos que impidan su uso normal o reduzcan de forma significativa su valor.
Si se demuestra que el coche fue entregado sin haber pasado la revisión prometida, o con averías no informadas, el comprador tiene derecho a:
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Solicitar la reparación gratuita del fallo.
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Reclamar una reducción proporcional del precio.
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Incluso, en casos graves, pedir la resolución del contrato y devolución del importe pagado.
Todo esto debe canalizarse inicialmente mediante una reclamación formal por escrito, y si no hay respuesta satisfactoria, a través de una denuncia en Consumo o en vía judicial.
Una reputación en entredicho
Flexicar, a pesar de su expansión nacional y fuerte presencia publicitaria, acumula cada vez más quejas de clientes que denuncian incumplimientos en la revisión de vehículos, retrasos en la entrega de documentación, o promesas no cumplidas. Este nuevo caso se suma a una lista creciente de testimonios negativos que circulan por foros y redes sociales.
Conclusión: lo que debía ser una compra segura y garantizada terminó convirtiéndose en una cadena de decepciones para el cliente. La falta de una revisión real, las excusas sin solución y el estado actual del coche hacen que este comprador no recomiende en absoluto adquirir vehículos en Flexicar, y se plantee llevar el asunto ante la justicia.