LEROY MERLIN

“Cada vez hay menos personal”: la queja viral de un cliente contra Leroy Merlin por un pedido defectuoso

Leroy Merlin

Un cliente ha compartido una queja detallada contra Leroy Merlin, asegurando haber vivido una experiencia “frustrante y decepcionante” tras realizar un pedido con entrega a domicilio que, según explica, le costó 80 euros en concepto de portes.

El problema comenzó, según relata, con una supuesta desinformación por parte del personal telefónico: “Nos dijeron que al hacer el pedido podíamos elegir la franja horaria de entrega, pero no era cierto”. Pese a haber indicado posteriormente el horario de recepción mediante una notificación, el transportista lo llamó en una franja diferente, afirmando que ya tenía la mercancía cargada y debía entregar en ese momento.

El verdadero conflicto, sin embargo, surgió cuando el cliente recibió uno de los artículos deteriorado. El propio transportista, cuenta, le mostró una fotografía tomada antes de cargar el producto, donde ya se apreciaba el daño. “Eso demuestra que el producto salió así del almacén de Leroy Merlin, lo que significa que o bien no revisan los pedidos o intentan colar artículos defectuosos”, denuncia.

Intentar resolver el problema resultó una odisea. El cliente asegura que, al contactar con atención al cliente, fue atendido por un sistema automatizado de inteligencia artificial que lo derivaba continuamente a distintos canales sin ofrecer una solución real. “Demuestran lo poco que les interesa resolver los problemas una vez que ya han cobrado”, afirma con indignación.

Además, lamenta la pérdida de calidad en el servicio de la empresa francesa: “Leroy Merlin va en detrimento. Cada vez hay menos personal, y esa era precisamente su principal ventaja frente a otras cadenas. Antes estaba dispuesto a pagar un poco más por su atención, pero ya ni eso compensa”, concluye.

La queja se suma a otras críticas que circulan en redes y foros de consumidores, donde algunos usuarios coinciden en señalar una pérdida de atención humana y un aumento de los procesos automatizados, algo que genera frustración en casos donde se requiere una respuesta rápida y personalizada.

Por el momento, Leroy Merlin no ha emitido declaraciones públicas sobre este tipo de reclamaciones, pero la experiencia de este cliente reabre un debate recurrente: ¿están las grandes superficies sacrificando la atención personal en favor de la automatización y la reducción de costes?