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Una clienta denuncia meses de bloqueo para cerrar su cuenta en el Banco Santander: “Es frustrante, caótico e inaceptable”

Banco Santander

Cerrar una cuenta bancaria debería ser un trámite sencillo. Pero para una clienta del Banco Santander, residente fuera de España, la experiencia se ha convertido en una auténtica odisea que ya dura varios meses. Su testimonio refleja un problema que, según asociaciones de consumidores, es cada vez más frecuente: el bloqueo sistemático de cancelaciones y la aparición de comisiones indebidas incluso cuando el cliente lleva tiempo intentando marcharse.

Una petición simple que se convirtió en un laberinto

Según relata, decidió cerrar su cuenta porque ya no vivía en España y no la utilizaba. Desde entonces, asegura haber realizado la solicitud en múltiples ocasiones, tanto por teléfono como por canales digitales. Pero el proceso no solo no avanza, sino que parece retroceder constantemente.

Una de las situaciones más llamativas ocurrió cuando el banco le programó una cita telefónica con un gestor… de otra oficina, lo que inutilizó el trámite. Más tarde, un agente del servicio de atención al cliente le confirmó que el cierre estaba “en trámite” y que solo debía esperar unos días.

La sorpresa llegó después:
su solicitud fue cancelada sin previo aviso.
Sin explicaciones. Sin notificación. Sin solución.

Desde entonces, cada vez que vuelve a intentarlo, la plataforma del banco muestra el estado “en gestión”, para posteriormente cambiarlo, de nuevo, a “cancelada”, sin motivo claro.

Comisiones, incluso con la cuenta a cero euros

Para la afectada, lo más desconcertante es que, mientras intenta cerrar la cuenta, el Santander continúa generando comisiones de mantenimiento, aun cuando el saldo es de 0 euros y la solicitud de cancelación se repite una y otra vez.

En su correspondencia online incluso aparece un documento con la “liquidación de comisiones pendientes de pago”, algo que considera totalmente absurdo:

“Estoy intentando cerrar la cuenta desde hace meses y aun así quieren cobrarme por mantenerla abierta.”

Esto, según usuarios y expertos, puede convertir un trámite simple en un problema económico inesperado.

“Nadie ofrece una solución real”

La afectada afirma haber intentado resolver la situación por todas las vías posibles:

  • Llamadas al servicio de atención

  • Correos electrónicos

  • Contacto directo con su oficina

  • Solicitudes digitales repetidas

Pero la respuesta, asegura, es siempre la misma:
“Está en trámite”, “estamos esperando instrucciones”, “vuelva a intentarlo”.

Mientras tanto, las semanas pasan y la cuenta continúa abierta.

Una experiencia que deja huella

La clienta resume su frustración en una frase contundente:

“Es la experiencia más caótica y poco profesional que he tenido con un banco.”

Y lanza una advertencia clara a futuros usuarios:

“No recomiendo este banco a nadie que busque un servicio fiable, transparente y eficiente.”

Un problema que no es aislado

Organizaciones como FACUA y OCU han advertido en diversas ocasiones que algunas entidades complican la baja de servicios, especialmente cuando existen comisiones recurrentes en juego. Retrasar o bloquear la cancelación puede generar ingresos adicionales por mantenimiento, y en ocasiones obliga a los clientes a iniciar reclamaciones formales.

Cuando una entidad bancaria ignora o demora de forma injustificada la cancelación de una cuenta, los consumidores pueden —y deben— recurrir a dos vías oficiales:

  • Reclamación interna ante el propio banco

  • Reclamación ante el Banco de España si no hay respuesta satisfactoria en un plazo de dos meses

Mientras tanto, casos como este siguen alimentando el debate sobre si algunas entidades están poniendo trabas para retener clientes a cualquier precio.