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Un cliente denuncia que un cajero del Banco Sabadell se tragó 700 euros y la entidad se desentiende: “Muy mal, muy mal, MUY MAL”

Sabadell

La confianza en un banco puede evaporarse en cuestión de minutos. Eso es lo que le ha ocurrido a un cliente del Banco Sabadell después de vivir una situación que describe como “increíble” y “desesperante”: un cajero exterior de la entidad se tragó 700 euros sin ingresarlos en su cuenta y sin emitir justificante alguno.
Lo que vino después, según afirma, fue aún peor.


Un cajero en la calle, 700 euros menos y ningún comprobante

El cliente acudió a uno de los nuevos cajeros exteriores del Sabadell —situados en plena calle tras el cierre de numerosas oficinas— para realizar un ingreso de 700 euros en efectivo.
La operación no llegó a completarse. El cajero absorbió los billetes, no reflejó el ingreso y no emitió resguardo.

Sin justificante, sin operación visible en la cuenta y sin forma de demostrar lo ocurrido, decidió llamar a Atención al Cliente.


“Me dijeron que el cajero no existía”

Su experiencia telefónica fue, en sus propias palabras, “surrealista”.
Según relata, el operador le preguntó repetidamente si el cajero estaba en Gandía, hasta diez veces, sin encontrar en sus sistemas el cajero en cuestión:

“Me decían que el cajero no existía. Me preguntaron diez veces si era en Gandía. Veinte minutos de llamada para no aclarar ni si el cajero existe ni si Gandía existe”.

La conversación no aportó ninguna solución. Finalmente colgó y decidió acudir a una oficina física para intentar resolver lo ocurrido.


“Los cajeros los lleva una empresa externa”

En la oficina, la respuesta que recibió fue todavía más desconcertante.
Los empleados le explicaron que gran parte de los cajeros del Banco Sabadell no los gestiona el propio banco, sino una empresa externa contratada para ese servicio.

La entidad abrió una incidencia pero no garantizó la devolución del dinero:

“Me dijeron que si la empresa externa encuentra los 700 euros, me los devolverán”.

El cliente critica que el banco se desentienda de un servicio que está utilizando para desplazar a los usuarios a los cajeros exteriores tras el cierre de muchas oficinas.


Un billete roto… por el propio cajero

Pero el incidente no quedó ahí.
Además de los 700 euros desaparecidos, el cajero rompió por la mitad un billete de 50 euros cuando el cliente intentó introducirlo.
La respuesta en la oficina volvió a generar indignación:

“Me dijeron que no cogían billetes rotos. ¡Pero si lo ha roto vuestro cajero! Si tu empresa rompe un billete, tu empresa lo reemplaza”.

El cliente insiste en que no llevó un billete dañado al cajero: fue la propia máquina la que lo partió.


Una denuncia clara: “Muy mal, muy mal, MUY MAL”

El afectado concluye su queja con un mensaje rotundo para otros usuarios del banco:

“Que sepáis que los cajeros del Banco Sabadell no los gestiona el Banco Sabadell. Y ante cualquier incidencia no se hacen responsables. Muy mal!! Muy mal!! MUY MAL!!!”

La situación abre un debate sobre la responsabilidad real de los bancos frente a servicios externalizados y sobre la seguridad de los ingresos en cajeros exteriores, un sistema cada vez más habitual tras la reducción de oficinas.