CASER

Coge un seguro con Caser por su hipoteca de Ibercaja y en el apagón ve que no sirve de nada

Caser Seguros

Un asegurado ha denunciado públicamente a Caser Seguros tras lo que considera una mala gestión, falta de asistencia y promesas incumplidas, en el marco de una póliza de hogar contratada a través de Ibercaja junto a su hipoteca. El cliente, que pagó 1.130 euros por el seguro al contratar su vivienda de obra nueva, asegura haberse sentido engañado desde el primer momento.

“Me aseguraron que era el seguro más completo del mercado, que una vivienda de obra nueva tiene muchos problemas y que era lo mejor que podría hacer”, explica.

Una semana sin frigorífico y sin respuesta

Todo comenzó tras un apagón que dejó el frigorífico fuera de servicio. A partir de ahí, empezó un calvario que, según relata el afectado, todavía no ha terminado.

Un perito enviado por Caser acudió al domicilio, pero la inspección fue, según el asegurado, superficial y poco rigurosa:

“Ni siquiera sacó el electrodoméstico del hueco. De oído dijo que era el gas porque se oía agua, y se fue. Dijo que pasaría el informe al seguro”.

Pasaron los días y el informe no llegó, al menos no a manos del asegurado, que se encontró sin solución ni respuesta oficial por parte de la compañía. Tras varios intentos de contacto, le ofrecieron una única opción: que pague él mismo la reparación y luego, si procede, le reembolsarían el gasto.

“Solución: que lo arregle yo por mi cuenta y ya, si eso, ellos luego me pagan el arreglo (si lo consideran oportuno)”.

Críticas a la atención al cliente

El cliente también denuncia el trato recibido por parte del personal de atención al cliente, a quienes califica de condescendientes y poco resolutivos. Tras haber confiado en el seguro como parte fundamental de su contrato hipotecario, afirma sentirse estafado por una cobertura que considera inútil cuando realmente se necesita.

“Son unos timadores y estafadores, y además los que te atienden, condescendientes y sin vergüenza”.

La situación ha dejado al asegurado más de una semana sin frigorífico, con un seguro de más de mil euros pagado, sin solución, sin respuesta clara y sin compensación a la vista.

El caso refleja el malestar creciente entre los usuarios que se ven forzados a contratar seguros vinculados a hipotecas y que luego descubren la ineficiencia o la falta de cobertura real en situaciones cotidianas. Una situación que, lejos de ser aislada, se repite con frecuencia entre asegurados de grandes entidades financieras y compañías aseguradoras.