Compra seis botellas de aceite en Amazon y tras seis meses de espera le cancelan el pedido: "Ahora están un 50% más caras"
Un cliente de Amazon ha compartido su frustración por lo que considera una serie de malas prácticas por parte de la plataforma. A finales de diciembre, realizó un pedido de seis botellas de aceite gourmet, con una entrega estimada para julio del año siguiente. Sin embargo, poco antes de la fecha prometida, su pedido fue cancelado bajo el pretexto de falta de existencias, a pesar de que el artículo seguía disponible en la página, aunque con un precio significativamente más alto.
El cliente, desconcertado por la situación, contactó al servicio de Atención al Cliente. A pesar de insistir en la existencia del producto, el representante de Amazon confirmó que no había disponibilidad, lo que el cliente califica como una respuesta "falsa". No fue la única vez que esto sucedió: poco después, compró una regleta de enchufes y vivió la misma experiencia. El pedido fue cancelado justo antes de su entrega, aunque el producto seguía a la venta a un precio mucho más alto.
En su segunda interacción con el servicio de Atención al Cliente, el agente reconoció la existencia del producto tras ver una captura de pantalla enviada por el cliente. Como solución, se le propuso comprarlo nuevamente al precio actual (50% más caro) y solicitar un reembolso para que se le respetara el precio original una vez recibido. El cliente aceptó y, tras recibir la regleta, solicitó el reembolso. Sin embargo, Amazon rechazó la solicitud, desautorizando la promesa hecha por su propio agente, lo que dejó al cliente sin más opción que devolver el producto si no quería pagar el precio inflado.
Este cúmulo de incidentes ha generado en el cliente una profunda insatisfacción. Afirma que sus quejas y valoraciones negativas no han sido publicadas en la plataforma, y desde entonces se le ha bloqueado la posibilidad de realizar valoraciones en Amazon. Para él, la situación es "lamentable", ya que ha perdido confianza en una empresa con la que solía contar.
Este caso resalta las crecientes quejas sobre la cancelación de pedidos por supuesta falta de existencias, solo para que los mismos productos aparezcan a la venta a un precio mucho más alto, lo que plantea serias dudas sobre las políticas de transparencia y atención al cliente de Amazon.