Compra un calentador en el Leroy Merlin y le cobran 310 euros por una hora de mano de obra

Leroy Merlin

La experiencia de un cliente con Leroy Merlin Badalona y la empresa instaladora RUBI INSTALACIONES 2019 S.L. se ha convertido en un auténtico calvario tras la compra e instalación de un calentador Cointra estanco de gas natural. Lo que en principio parecía una transacción sencilla, terminó dejando una sensación de descontento, frustración y un gasto adicional inesperado.

Cobros adicionales: una sorpresa desagradable

El problema comenzó cuando el técnico de la empresa instaladora acudió al domicilio del cliente para realizar la instalación del nuevo calentador, que debía sustituir al antiguo en la misma ubicación. Sin embargo, tras desmontar el calentador viejo y colocar el nuevo, el instalador exigió un pago extra de 59€ por la colocación de dos flexos y la adaptación del tubo de gas (unos 30 cm de ajuste).

El argumento fue que estos elementos no estaban incluidos en el servicio contratado, algo que el cliente desconocía y que consideró un cobro abusivo e inesperado. Hasta ese momento, no se le había informado de que tendría que asumir ese coste adicional.

Problemas con la instalación eléctrica: una solución improvisada

Otro punto que generó malestar fue el tema eléctrico. El instalador aseguró que no tenía conocimientos de electricidad, por lo que no podía conectar el calentador a la red eléctrica. Según el contrato de instalación de Leroy Merlin, si la conexión eléctrica supera un metro visible, el cliente debe pagar un suplemento. En este caso, la distancia desde la caja de conexiones más cercana hasta el calentador era exactamente de 1 metro, por lo que la instalación debería haber estado incluida en el precio.

En lugar de resolver el problema, el técnico propuso una solución chapucera: colocar un alargador aéreo desde el enchufe más cercano. Para el cliente, esto fue completamente inaceptable en un servicio supuestamente profesional y que había costado 310€.

¿Un servicio realmente justificado por su precio?

Lo que más ha indignado al afectado es la relación entre el coste y la calidad del servicio. Pagar 310€ por desmontar el calentador antiguo y colocar uno nuevo en el mismo lugar, sin incluir ajustes básicos ni la instalación eléctrica, le pareció un abuso. Además, considera que Leroy Merlin tiene responsabilidad directa por trabajar con empresas que no cumplen con estándares mínimos de profesionalidad.

Conclusión: falta de transparencia y profesionalidad

Este caso deja en evidencia graves problemas en la claridad de la información que Leroy Merlin proporciona sobre sus servicios de instalación. Los cobros adicionales no informados, la falta de preparación del instalador y las soluciones improvisadas han generado una profunda decepción en el cliente.

Más allá del sobrecoste, este tipo de experiencias pueden afectar la reputación de una marca tan grande como Leroy Merlin, pues dejan a los consumidores en una situación de indefensión y malestar.

El cliente, indignado, ha expresado su intención de presentar una reclamación formal, instando a Leroy Merlin a revisar sus acuerdos con instaladores externos y ofrecer un servicio más transparente y profesional a sus clientes.