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Compra una caseta a través de Leroy Merlin y llega doblada: ni la tienda ni el proveedor ofrecen solución

Leroy Merlin

Lo que debía ser una compra sencilla para mejorar un jardín en Girona terminó convirtiéndose en un quebradero de cabeza. Un cliente ha denunciado públicamente el deficiente servicio postventa de Leroy Merlin y Sweeek, tras recibir una caseta metálica visiblemente dañada y encontrarse con un muro de silencio, excusas y largas por parte de ambas empresas.

Según relata el afectado, la caseta fue adquirida a través de la web de Leroy Merlin, pero el producto fue enviado por Sweeek, uno de los vendedores asociados. Al abrir el paquete —dos semanas después de recibirlo, debido a las intensas lluvias en Girona durante el mes de julio— se encontraron con que las piezas metálicas estaban dobladas por las orillas, algo que no solo dificultaba el montaje, sino que además comprometía el resultado final.

El problema comienza tras la entrega

La sorpresa vino al contactar con Leroy Merlin, donde se les informó que no se harían responsables del estado del producto por no ser de su inventario directo. "Al no ser un producto vendido directamente por ellos, dicen que no se hacen cargo del reemplazo, a pesar de que fue comprado y pagado en su web", explica el cliente. Esta respuesta, lejos de aportar soluciones, supuso el inicio de una cadena de frustraciones.

En paralelo, el comprador se puso en contacto con Sweeek, a quienes envió varias fotos para demostrar el estado en el que había llegado la caseta. La respuesta fue tan desconcertante como desesperante: “Nos volvieron a pedir las mismas fotos que ya les habíamos enviado desde el principio de la reclamación”. Y desde entonces, ninguna respuesta concreta, ni solución, ni propuesta de reemplazo.

Un servicio postventa que deja mucho que desear

La experiencia deja en evidencia una grave falta de coordinación y responsabilidad compartida entre Leroy Merlin y los vendedores externos que operan en su plataforma. En este caso, ni uno ni otro han ofrecido al cliente una solución justa por un producto entregado en mal estado. Lo peor, según denuncia el comprador, es la sensación de abandono por parte de ambas compañías.

“Me parece fatal que Leroy Merlin se desentienda del problema bajo la excusa de que no es producto de ellos. No recomiendo para nada a Sweeek y no pensamos volver a comprarles absolutamente nada”, concluye tajante.

El riesgo de comprar a terceros desde plataformas conocidas

Este caso pone sobre la mesa una advertencia cada vez más común: comprar en webs de grandes marcas no siempre significa tratar directamente con ellas. Muchos productos son ofrecidos por terceros y, cuando surgen problemas, el cliente queda atrapado entre la pasividad del intermediario y la lentitud o desinterés del vendedor real.

Mientras tanto, la caseta sigue sin montarse, doblada y esperando en algún rincón del jardín. Y el cliente, como tantos otros, con la amarga sensación de haber perdido no solo dinero, sino tiempo, paciencia y confianza en dos marcas que prometían mucho más de lo que finalmente ofrecieron.