Compra un frigorífico marca OK en MediaMarkt y pasa "lo esperable": "No dan señales de vida"
MediaMarkt vuelve a estar en el centro de una nueva crítica por parte de un consumidor decepcionado, esta vez por una experiencia fallida con uno de los productos de su marca blanca: OK.. Un cliente que adquirió un frigorífico de esta firma denuncia la falta de respuesta y atención tras una avería prematura, apenas unos meses después de la compra.
La historia comienza cuando el electrodoméstico dejó de funcionar sin previo aviso. El comprador contactó con el servicio de atención al cliente de MediaMarkt, que a su vez derivó el caso a IMTROM, subsidiaria del grupo y responsable de la fabricación de los productos OK.
Según relata, el pasado 7 de junio de 2025 recibió un correo electrónico de IMTROM, en el que se le informaba de que su incidencia sería trasladada a un taller asociado, el cual debía contactarlo en un plazo máximo de cinco días laborables. Sin embargo, más de dos semanas después, ni el cliente ha recibido respuesta ni se ha producido ningún contacto por parte del supuesto taller.
“Volví a escribir advirtiendo que nadie me había llamado. Hoy es 24 de junio y ni han contestado al email ni el taller ha dado señales de vida”, lamenta. El afectado afirma tajante: “Primera y última vez que compro algo de esta marca”.
La queja, compartida en plataformas de reseñas, ha sido respondida recientemente por MediaMarkt, aunque con una fórmula genérica:
"Hola David. Sentimos mucho que hayas tenido esta experiencia. Para poder revisar tu caso en concreto y ayudarte, necesitaríamos disponer de los datos de compra."
Mientras tanto, el frigorífico sigue estropeado, el cliente sin solución, y la marca blanca OK. de MediaMarkt suma una crítica más a su reputación.
Un problema más habitual de lo que parece
Este no es un caso aislado. En los últimos años, las marcas blancas de grandes superficies como MediaMarkt han acumulado quejas por la calidad de sus productos y, sobre todo, por la lentitud o ausencia de respuesta cuando se producen fallos. En muchos casos, los consumidores denuncian que los procesos de reparación o sustitución se alargan indefinidamente, o que se derivan a intermediarios sin control ni seguimiento.
Este tipo de experiencias refuerza la desconfianza en las marcas propias cuando no van acompañadas de un servicio postventa serio, transparente y eficaz.
¿Qué puede hacer el consumidor?
Cuando un producto falla dentro del periodo de garantía, es obligación del vendedor —en este caso MediaMarkt— gestionar una solución. Si no lo hace en plazo razonable, el cliente puede presentar una reclamación formal en consumo, acudir a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) o dejar constancia por escrito mediante burofax o reclamación registrada.
Este caso pone sobre la mesa la necesidad de que las grandes cadenas asuman su responsabilidad incluso cuando el producto es de una marca subsidiaria. Porque una mala experiencia con OK., en este caso, repercute directamente sobre la imagen de MediaMarkt.