Compra una mampara (con instalación) en Leroy Merlin y le meten sobrecostes hasta de 500 euros
Un cliente de Leroy Merlin de Las Rozas ha denunciado una situación que, lejos de ser puntual, refleja un patrón cada vez más habitual en los servicios postventa de grandes superficies: falta de coordinación, costes extra inesperados y una atención al cliente ineficaz. En este caso, todo gira en torno a una mampara comprada online y contratada con instalación incluida. A día 16 de mayo, tras múltiples llamadas y promesas incumplidas, el cliente sigue con la caja de la mampara sin instalar y casi 535 euros pagados, sin solución a la vista.
Todo comienza con una compra… y un recargo sorpresa
El 25 de abril, el cliente realizó la compra de una mampara de baño a través de la web de Leroy Merlin, junto con el servicio de instalación valorado inicialmente en 95 €. Sin embargo, el 28 de abril, recibió una llamada inesperada:
“Me piden un pago adicional de 24,50 € por un corte especial que necesita la mampara. Me parece mal, eso debería estar incluido desde el principio. No puedes pedir dinero extra días después de que todo ya está pagado”.
A pesar del malestar, el cliente accede y se agenda la instalación para el 13 de mayo, con la promesa de que el 12 de mayo se recibiría una llamada del técnico para concretar la hora.
Promesas que no se cumplen y llamadas que nunca llegan
La mampara llegó sin problemas a principios de mayo, y Leroy Merlin incluso confirmó por teléfono que la instalación seguía programada para el día 13. Sin embargo, el día 12 nadie llamó. Ante la falta de noticias, el cliente se puso en contacto el mismo 13 con el servicio de atención al cliente:
“Primero me dicen que no tienen constancia de nada. Después, tras varias llamadas, me comunican que la instalación se ha pasado al 16 de mayo y que el 15 me llamará el técnico. Pero el 15 tampoco llama nadie.”
El patrón se repite: llamadas que no llegan, información contradictoria y ninguna solución clara. Hoy, 16 de mayo, el cliente sigue sin instalación, con la mampara en su caja y un total de 534,50 € pagados (producto + instalación + recargo).
“He llamado 7 veces y lo único que hacen es tomar nota”
La indignación es evidente:
“He llamado ya 7 veces. Lo único que me dicen es que ‘lo dejan anotado’ o que ‘aquí pone que está en prioridad alta’. Pero yo sigo con una caja de 415 € apoyada en la pared, una instalación pagada y no realizada, y sin poder ducharme.”
La frustración aumenta cuando la empresa se desvincula del problema alegando que el servicio de instalación lo realiza una empresa externa.
“Pero yo he pagado los 534,5 € a Leroy Merlin, no a una empresa externa. Ellos deberían hacerse responsables. Esto es desesperante.”
¿Qué está fallando?
El caso pone en evidencia la falta de control que Leroy Merlin ejerce sobre sus servicios subcontratados y la desconexión entre los distintos departamentos de atención al cliente. La falta de información clara y actualizada no solo impide resolver el problema, sino que genera más incertidumbre y enfado en el consumidor.