Se compra un Samsung A34 defectuoso en MediaMarkt y acaba mandándolo a reparar cinco veces
Un usuario ha compartido su experiencia frustrante con MediaMarkt respecto a un móvil Samsung A34 que, después de varias visitas al servicio técnico, sigue presentando el mismo fallo: pérdida de señal y red. Esta historia, que se extiende desde principios de 2024 hasta agosto de 2025, pone de manifiesto una serie de problemas de atención al cliente y una falta de soluciones efectivas por parte de la tienda y del servicio técnico.
La compra inicial y el primer fallo
El 27 de febrero de 2024, la madre del usuario compró el Samsung A34 en MediaMarkt Añaza, un móvil que, poco después, comenzó a mostrar un fallo intermitente: la pérdida de señal, lo que impedía realizar o recibir llamadas. Al principio, el problema ocurrió esporádicamente, unas 4 o 5 veces, pero lo dejaron pasar, confiando en que podría ser algo pasajero.
Intentos de solución: Pocos avances y más inconvenientes
El 24 de mayo de 2024, tras continuar con el mismo fallo, el usuario decidió acudir a la tienda de MediaMarkt. Allí le indicaron que el problema podría ser causado por la tarjeta SIM, así que la cambiaron por un coste adicional de 5 euros. Sin embargo, el problema persistió, dejando claro que la solución no estaba en la SIM.
El 3 de diciembre de 2024, el móvil fue enviado por segunda vez al servicio técnico en Gran Canaria, donde, según la tienda, se procedió a cambiar la subplaca del dispositivo. Pero a pesar de esta intervención, el problema continuó. En enero de 2025, el cliente volvió a llevar el móvil a la tienda, y esta vez solo hicieron un restablecimiento de fábrica, algo que, según el usuario, podría haber hecho cualquiera en casa.
En lugar de reconocer el fallo persistente, la tienda sugirió que el cliente eliminara fotos del móvil, como si la pérdida de red tuviera algo que ver con la memoria del dispositivo, una solución que el usuario considera completamente absurda.
La quinta vez: El mismo problema, la misma falta de soluciones
A pesar de estos intentos infructuosos de reparación, el móvil siguió fallando. El 16 de julio de 2025, el usuario lo llevó por quinta vez al servicio técnico, donde finalmente se reconoció que el problema era de hardware o fabricación. A pesar de esta conclusión, la tienda no ofreció una solución definitiva y, en lugar de reemplazar el dispositivo o reembolsar el dinero, lo enviaron nuevamente al servicio técnico, sugiriendo que tal vez esta vez podrían conseguir una solución.
La respuesta de MediaMarkt: Indiferencia y burocracia
Lo que parecía una solución definitiva terminó siendo otro trámite burocrático. Al acudir el 1 de agosto de 2025, el usuario solicitó finalmente una solución concreta: un reembolso o un reemplazo, dado que el móvil había sido enviado al servicio técnico en tres ocasiones, sin ninguna mejora. Sin embargo, la respuesta de la tienda fue que, según su política interna, solo una de esas reparaciones contaba como "reparación real", y que para obtener el reembolso debían llevarse a cabo tres reparaciones más.
A pesar de que el cliente ya había perdido demasiado tiempo, dinero y paciencia en este proceso, MediaMarkt insistió en que no podían ofrecer un reembolso hasta que el servicio técnico completara tres reparaciones reales. El cliente consideró esto una tomadura de pelo y una falta de compromiso con el cliente. Para él, desde la segunda reparación, ya deberían haber ofrecido un reemplazo o reembolso, sin necesidad de seguir alargando el proceso.
Conclusión: Una experiencia de compra frustrante
Este caso pone de manifiesto una falta de atención al cliente y una ineficiencia tanto en la tienda como en el servicio técnico de MediaMarkt. A pesar de los múltiples intentos de reparación, el problema nunca fue solucionado de manera efectiva, y el cliente terminó sintiendo que la tienda no hacía nada para resolver su inconveniente, dejándole con la sensación de ser ignorado.
La falta de soluciones rápidas y la insistencia en enviar el móvil al servicio técnico sin ofrecer una solución directa muestra una falta de responsabilidad por parte de MediaMarkt, que debería haberse hecho cargo del problema mucho antes. Esta experiencia ha llevado al usuario a decidir que no volverá a comprar en MediaMarkt y no recomienda la tienda a otros clientes, dejando claro que la calidad del servicio y la atención al cliente son esenciales para mantener la confianza de los consumidores.
Para cualquier usuario de MediaMarkt que enfrente un problema similar, este relato destaca la importancia de exigir soluciones rápidas y efectivas en lugar de aceptar demoras y soluciones temporales.