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“Confirmaron que me compensarían… pero sigo esperando”: la frustración de un pasajero de EasyJet

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Lo que debía ser un viaje rutinario con destino a Milán-Malpensa el pasado 5 de abril de 2025 terminó convirtiéndose en una jornada de incertidumbre, frustración y falta de respuestas. Así lo denuncia un pasajero de EasyJet, quien asegura haber vivido una experiencia marcada por la falta de información, múltiples retrasos y una cancelación sin previo aviso, a la que se suma, meses después, la ausencia de la compensación prometida.

Horas de espera sin explicaciones

Según relata el afectado, llegó al aeropuerto con tiempo de sobra, antes de las 6:00 de la mañana, para un vuelo programado a las 7:50. El embarque se realizó sin incidentes, pero el avión no despegó. Pasó una hora entera sin que se ofreciera explicación alguna a los pasajeros.

Finalmente, se comunicó que el problema estaba en un fallo del sistema informático del avión, lo que impedía el despegue. A partir de ahí, la comunicación se cortó prácticamente por completo. “Estuvimos varias horas más sentados sin recibir ninguna actualización”, explica.

Cancelación a mediodía… y un nuevo retraso

Tras casi cinco horas de espera, alrededor de las 12:00 del mediodía, se anunció que el vuelo había sido cancelado, sin una explicación clara ni alternativas inmediatas. A los pasajeros se les reasignó un nuevo vuelo con salida estimada a las 13:30, pero este también sufrió un nuevo retraso de más de una hora.

“Fue una situación totalmente caótica. Nadie daba respuestas y la información era mínima o nula”, añade el pasajero, que finalmente pudo volar, aunque con más de seis horas de retraso acumulado.

Una reclamación confirmada… pero sin pago

Una vez de regreso, el afectado presentó una reclamación formal a EasyJet. Según explica, la compañía le confirmó que tenía derecho a una compensación económica, como establece la Regulación Europea 261/2004, que obliga a las aerolíneas a indemnizar a los pasajeros en casos de cancelaciones y grandes retrasos.

Sin embargo, hasta el día de hoy, y meses después del incidente, no ha recibido ningún pago. “Me confirmaron por escrito que tenía derecho a la compensación, pero no han hecho nada más. Ni un euro, ni una nueva respuesta”, denuncia.

Falta de transparencia y derechos vulnerados

Casos como este vuelven a poner sobre la mesa las carencias en la atención al cliente de algunas aerolíneas low cost, especialmente en situaciones de emergencia operativa. La falta de explicaciones, las cancelaciones de última hora y la lentitud en los procesos de compensación son quejas recurrentes entre los pasajeros.

Aunque la legislación europea protege a los usuarios, el cumplimiento efectivo de esos derechos depende en muchos casos de que el pasajero insista, reclame o incluso acuda a arbitraje o tribunales, lo cual desincentiva a muchos.