LEROY MERLIN

Contrata la instalación de un lavabo y en Leroy Merlin le dicen que el antiguo "como mucho" se lo bajan al garaje

Leroy Merlin

Una clienta de Leroy Merlin Vitoria ha compartido su frustrante experiencia al intentar adquirir un mueble de baño en oferta, denunciando una atención al cliente deficiente y una política de precios confusa que ha generado gran malestar.

Lo que parecía una compra sencilla terminó convirtiéndose en una serie de inconvenientes que dejaron a la clienta con dudas, gastos inesperados y sin un presupuesto en papel para analizar la oferta.

Falta de atención desde el primer momento

El primer problema surgió cuando la clienta se dirigió al área de atención al público en la sección de baños. En un principio, una empleada pareció dispuesta a atenderla, pero tras escucharla apenas medio minuto, se levantó y se marchó sin dar explicaciones para atender a otras personas, dejándola completamente ignorada.

Afortunadamente, otra trabajadora sí se dispuso a ayudar, pero lo que parecía el inicio de una solución terminó trayendo más problemas y sorpresas desagradables.

Precios que no coinciden con la oferta anunciada

Uno de los aspectos más preocupantes fue la diferencia de precio en la instalación del lavabo. Según la oferta, el servicio tenía un coste de 129 euros, pero la empleada informó que en realidad serían 149 euros porque el mueble venía en kit.

📢 "Y a mí qué me cuenta...", expresó indignada la clienta, señalando que la falta de claridad en la oferta genera confusión y sobrecostes inesperados para el cliente.

Retirada del lavabo antiguo: un servicio incompleto

Otro de los puntos que generó malestar fue la retirada del lavabo antiguo. La clienta asumía que, como parte del servicio, el equipo de instalación llevaría el antiguo lavabo al punto limpio, pero la respuesta que recibió fue que lo bajarían al garaje y lo dejarían allí, sin hacerse cargo de la gestión completa.

🔴 Este tipo de condiciones deberían estar claramente explicadas en la oferta, para evitar que los clientes se encuentren con problemas inesperados una vez han realizado la compra.

Gastos adicionales que no estaban indicados

Además del aumento en el precio de instalación, la clienta descubrió que el mueble no incluía sifón, válvula y otros accesorios esenciales, lo que suponía otros 40 o 50 euros adicionales que no se mencionaban en la oferta original.

Es decir, lo que en un principio parecía una compra clara y sencilla, se iba encareciendo con costes ocultos que no estaban detallados desde el principio.

La negativa a entregar un presupuesto en papel: el colmo de la falta de transparencia

Cuando la clienta, ya preocupada por los cambios de precio y los extras, solicitó un presupuesto en papel para revisarlo con calma, la respuesta fue aún más sorprendente:

💬 "No podemos entregarle el presupuesto en papel", le dijeron.

Esta negativa solo incrementó la sensación de falta de transparencia y desprotección para el consumidor, ya que sin un presupuesto detallado, la clienta no tenía forma de analizar la compra y decidir con calma.

Conclusión: una experiencia frustrante que deja dudas sobre la política de atención al cliente

El caso de Leroy Merlin Vitoria refleja varios problemas recurrentes en la atención al cliente y en la comunicación de sus ofertas:

Falta de atención y desinterés del personal en ciertos momentos.
Precios poco claros, con costes adicionales que no se detallan en la oferta inicial.
Servicios incompletos, como la retirada del lavabo solo hasta el garaje.
Negativa a entregar un presupuesto en papel, lo que genera inseguridad en el consumidor.

Este tipo de situaciones pueden afectar la confianza de los clientes y hacer que muchos reconsideren realizar compras en la tienda. Para evitar este tipo de experiencias, sería fundamental que Leroy Merlin mejore la transparencia en sus ofertas y brinde una atención más clara y comprometida con los clientes.