BANCO SANTANDER

Da un parte a su seguro de accidentes del Banco Santander y le dicen que no le dan ni un duro hasta que se opere el menisco

Banco Santander

Un autónomo ha alzado la voz contra Banco Santander y su seguro de accidentes, denunciando públicamente el trato recibido tras haber solicitado una indemnización por una lesión sufrida en diciembre de 2023. El afectado asegura que, a pesar de que la compañía le reconoció el derecho a una compensación, los trámites se han convertido en una carrera de obstáculos sin fin.

“Reconocen que me corresponde, pero siguen alargando”

Según relata este profesional por cuenta propia, tras sufrir un accidente, el banco le solicitó el informe del traumatólogo con diagnóstico definitivo para proceder con la indemnización. Durante meses, ha seguido todas las indicaciones médicas, incluyendo múltiples infiltraciones y una resonancia magnética, que confirmó finalmente la rotura de menisco.

Una vez entregado el informe médico, que detalla claramente la lesión, esperaba que se resolviera el proceso. Pero su sorpresa fue mayúscula cuando le comunicaron que no recibiría la indemnización hasta después de la operación.

“Me dicen ahora que hasta que esté operado no me pagan. Llevan meses poniendo excusas. Está claro que lo único que quieren es alargar el proceso hasta que pasen los dos años y así evitar el pago”, afirma con indignación.

Una reclamación que parece no avanzar

Ante esta situación, el autónomo decidió presentar una reclamación formal, aunque reconoce que no tiene muchas esperanzas de que el proceso avance. “Parece que solo queda la vía judicial, y aun así, veremos…”, lamenta.

El afectado advierte a otros trabajadores por cuenta propia sobre la contratación de seguros con el Banco Santander, especialmente después de una experiencia que califica de frustrante y desesperante. “No recomiendo a nadie contratar seguros con ellos. Ya me imagino lo que será pedir uno de vida… hasta te pedirán una firma póstuma”, ironiza.

¿Qué dice la normativa?

Los seguros de accidentes suelen cubrir las lesiones derivadas de incidentes no laborales, incluyendo los gastos médicos y posibles indemnizaciones. En este caso, la controversia surge en el momento en el que, según el afectado, la compañía reconoce el derecho a la indemnización, pero condiciona el pago a la realización de una operación quirúrgica, algo que podría no estar claramente especificado en la póliza.

Si no se llega a un acuerdo, el siguiente paso sería acudir a reclamaciones ante la Dirección General de Seguros o a los tribunales, como ya se plantea hacer el denunciante.


Este caso pone sobre la mesa la vulnerabilidad de muchos autónomos ante seguros que, en teoría, deberían darles respaldo en situaciones de baja médica o accidente. Un proceso lento, trabas burocráticas y la sensación de indefensión aumentan la tensión en momentos en los que la salud y la estabilidad económica están en juego.

Desde este medio nos hemos puesto en contacto con Banco Santander para conocer su versión sobre este caso. Actualizaremos esta información si recibimos respuesta.