DECATHLON

Decathlon tarda una "eternidad" en recoger pedidos grandes que quieres devolver

Decathlon

La reputación de Decathlon como una de las grandes cadenas deportivas del mercado español se ha visto cuestionada en las últimas semanas por quejas relacionadas con su servicio de devoluciones. Uno de los casos más llamativos lo protagoniza un cliente que, tras comprar una bicicleta estática y solicitar su devolución, lleva más de un mes esperando a que la empresa recoja el producto. El reembolso, mientras tanto, sigue sin realizarse.

“Aceptaron la devolución, pero no vienen a recogerla”

El cliente afectado asegura que la devolución fue aceptada oficialmente por Decathlon, pero desde entonces no ha recibido ni una fecha concreta para la recogida, ni soluciones reales a sus reiteradas reclamaciones. Cada vez que contacta con atención al cliente, se encuentra con nuevas excusas, demoras injustificadas y una sensación de que le están dando largas intencionadamente.

“Siempre hay una excusa diferente, y en algunos casos incluso han mentido para no hacer el reembolso. Es un trato lamentable, engañoso y muy poco profesional”, denuncia con evidente frustración.

Una práctica que afecta a más clientes

Aunque este caso ha ganado visibilidad, no es el único. En redes sociales y foros de consumidores se han multiplicado los testimonios de usuarios que han experimentado problemas similares con devoluciones de productos voluminosos como bicicletas, cintas de correr o máquinas de musculación. En muchos casos, la recogida queda en el aire durante semanas, lo que bloquea el proceso de reembolso y deja al cliente sin respuesta clara.

Estas prácticas generan no solo malestar, sino también desconfianza hacia una marca que, hasta hace poco, se asociaba con eficacia y buen servicio. Para muchos, el problema parece residir en una falta de coordinación entre los distintos departamentos de logística y atención al cliente, pero los afectados no comprenden cómo una empresa de este tamaño puede dejar sin resolver incidencias tan básicas.

¿Qué pueden hacer los clientes?

Ante una situación así, los expertos en consumo recomiendan varios pasos:

  • Guardar todas las comunicaciones por escrito (correos, chats, solicitudes).

  • Solicitar formalmente una hoja de reclamaciones, aunque la compra haya sido online.

  • Si no hay respuesta en un plazo razonable, acudir a una oficina municipal de información al consumidor (OMIC) o presentar una queja ante Consumo o la Junta Arbitral de Consumo.

  • En última instancia, si el importe lo justifica, reclamar por vía judicial mediante un proceso de consumo sin abogado, especialmente si la recogida y el reembolso no se ejecutan en los plazos legales.

Un daño innecesario a su imagen

Mientras tanto, Decathlon ve cómo su imagen se resiente, no por la calidad de sus productos, sino por la deficiente atención postventa que experimentan algunos clientes. Y en una era donde la fidelidad del consumidor depende más que nunca del servicio recibido, este tipo de errores pueden tener un alto coste a largo plazo.

Porque al final, la confianza no se mide por lo bien que se vende, sino por lo bien que se responde cuando algo falla. Y en este caso, muchos sienten que Decathlon no está a la altura.