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Le dicen que pagará 1 euro más al mes por mejor servicio y Vodafone le clava una permanencia de años

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Una historia que debería reflejar fidelidad y confianza se ha convertido en un ejemplo más de lo que muchos clientes de Vodafone denuncian: compromisos encubiertos, servicios que no funcionan como se prometen y un trato poco transparente.

El protagonista de este caso es un usuario que lleva más de dos décadas vinculado a la compañía. Comenzó como cliente a los 14 años y, hoy con 35, mantiene cuatro líneas móviles y una conexión de fibra en su contrato. Sin embargo, su paciencia se está agotando.


Una permanencia aceptada… que terminó trayendo más problemas

En noviembre de 2024, este cliente firmó una nueva permanencia a cambio de un descuento ofrecido por Vodafone. Una decisión que parecía razonable, basada en una relación de confianza construida a lo largo de los años. Pero desde entonces, los inconvenientes no han parado de aparecer.

Fallos constantes en la fibra y problemas con los datos móviles se han convertido en parte de su día a día. Y lo peor llegó con una de sus líneas “ilimitadas”, que en realidad no ofrece velocidad ilimitada. Una condición importante que, según explica, nadie le aclaró en el momento de contratar.


¿Te cobramos más… y te ampliamos la permanencia sin avisarte?

Al intentar solucionar el problema, pidió intercambiar la velocidad de datos entre sus líneas, algo que Vodafone no le permitió hacer. Sin embargo, sí le ofrecieron una solución alternativa: pagar algo más de 1 euro al mes para mejorar las condiciones. Aceptó el ajuste, creyendo que con ello se resolvería la situación.

Pero la sorpresa fue mayúscula cuando revisó el contrato: le habían añadido una nueva permanencia sin dejarlo claro en ningún momento. Peor aún, descubrió que su compromiso con la compañía no finalizaba en noviembre de 2025, como pensaba, sino en enero de 2026. ¿La razón? Un supuesto descuento aplicado sin su consentimiento explícito, que alargó el periodo obligatorio.


Un resumen claro de una experiencia frustrante

Este cliente lo resume así:

  • Vodafone alarga su permanencia sin avisar de forma clara.

  • Le cobra más por un servicio que ya debería funcionar correctamente.

  • Los problemas técnicos persisten sin solución.

  • Y todo esto, después de 20 años de fidelidad ininterrumpida.

Ahora solo pide dos cosas razonables: que se elimine esa permanencia añadida sin transparencia y que se resuelva el problema de la velocidad limitada en la línea supuestamente “ilimitada”.


¿Está Vodafone cuidando a sus clientes más fieles?

Este caso no es aislado. En redes sociales y foros, son cada vez más los usuarios que denuncian prácticas similares: permanencias encubiertas, cambios de condiciones sin explicación clara y dificultades constantes para resolver incidencias técnicas.

Ante esta situación, muchos se preguntan: ¿cómo es posible que una empresa trate así a sus clientes más leales? En lugar de recompensar la fidelidad con transparencia y soluciones eficaces, da la impresión de que algunos operadores priorizan estrategias de retención agresivas que acaban minando la confianza del cliente.

Este usuario lo deja claro: no busca compensaciones ni regalos. Solo quiere honestidad, un servicio que funcione como se promete y un trato a la altura de los más de 20 años que lleva confiando en Vodafone.