Le están instalando la alarma y el técnico de ADT le deja con todo empantanado para irse a otra casa "más prioritaria"
Un cliente de ADT Alarmas ha expresado su profunda insatisfacción con la compañía de seguridad, calificando su experiencia como "desaconsejable 100%". El usuario, que contrató a ADT para la instalación de una alarma y varias cámaras de video, denuncia un "servicio técnico desastroso", con citas incumplidas y una "desorganización" generalizada.
"Me dejaron plantado varias veces":
El cliente relata que, desde el principio, la instalación de su sistema de seguridad fue un "caos". ADT le dio "varias citas" para la instalación, pero "lo dejaron plantado" en repetidas ocasiones.
"Prioridades confusas y falta de personal":
En una de las citas, el técnico "abandonó la instalación a medias" argumentando que tenía "otra instalación más prioritaria". Otro técnico confesó que la empresa "no contrata más técnicos" y que "por ese motivo eran un caos las instalaciones".
"Un auténtico desastre":
El cliente, "desesperado" por la "desorganización" y la "falta de profesionalidad" de ADT Alarmas, decidió "dar de baja el contrato" antes de que la instalación se completara.
¿Un problema generalizado?
La denuncia de este cliente se suma a otras quejas que cuestionan la calidad del servicio técnico de ADT Alarmas. Incumplimiento de citas, retrasos en las instalaciones y falta de personal son aspectos que la compañía debería abordar con urgencia.
Recomendaciones:
- Exigir un contrato detallado con los plazos de instalación y las condiciones del servicio.
- Documentar todas las citas y las incidencias con el servicio técnico.
- Contactar con ADT Alarmas y presentar una reclamación formal en caso de incumplimiento.
- Si la compañía no responde adecuadamente, acudir a organismos de consumo o iniciar acciones legales.
ADT Alarmas debe tomar nota de las quejas de sus clientes y trabajar para ofrecer un servicio más eficiente y responsable. La confianza del cliente es clave para el éxito de cualquier empresa de seguridad, y ADT no puede permitirse el lujo de perderla.