Instala la alarma de Securitas Direct y le dicen que el "fotorreceptor" no distingue entre mascotas y personas
Un cliente de Securitas Direct ha lanzado una crítica contundente a la compañía por lo que considera una promesa comercial incumplida. Según su testimonio, la empresa publicita alarmas “compatibles con mascotas”, pero en la práctica no activan funciones clave del sistema si hay animales en casa, lo que, según denuncia, compromete gravemente la seguridad del hogar.
El centro del problema está en el fotodetector: una cámara que toma imágenes cuando detecta movimiento, fundamental para verificar una intrusión y enviar aviso a la policía, especialmente en casos de ocupación ilegal. Sin embargo, al instalar la alarma, el cliente descubrió que esta función queda desactivada automáticamente si hay mascotas, ya que la tecnología de la compañía no es capaz de distinguir entre un animal y una persona.
“Te dicen que es compatible con mascotas, pero luego no te activan el fotodetector. Es justo la prueba que necesita la policía para actuar. ¿Entonces qué protección tengo?”, lamenta el afectado.
Seguridad limitada… y desconcertante
Desde el departamento técnico de Securitas Direct, la única solución ofrecida fue usar la alarma en modo parcial, es decir, activando únicamente los sensores magnéticos de puertas y ventanas. Pero el cliente plantea una duda lógica:
“¿Y si rompen el cristal sin abrir la ventana, que es lo más habitual? Ahí no suena nada”.
Además, denuncia que no se le realizó un estudio previo de seguridad, sino una instalación estándar sin adaptar el sistema a las necesidades reales de su vivienda. Una práctica que, según afirma, demuestra que Securitas Direct prioriza la instalación rápida sobre una protección eficaz y personalizada.
Problemas para darse de baja
A esta situación se suma otro motivo habitual de quejas entre usuarios: las trabas y penalizaciones al intentar cancelar el servicio. Según relata el cliente, cuando pidió la baja del contrato al comprobar las limitaciones del sistema, se encontró con amenazas de penalización económica. Todo ello, pese a que, según él, fue la empresa la que no cumplió con lo prometido al ofrecer una alarma que, en realidad, no es apta para convivir con animales sin comprometer funcionalidades clave.
En su crítica, el afectado asegura que está dispuesto a denunciar el caso ante organismos de consumo por considerar que la publicidad de Securitas Direct puede inducir a error al consumidor.
“Otras marcas sí tienen esa tecnología”
La experiencia llevó al cliente a investigar alternativas, y encontró que otras compañías del sector, como Ajax, sí ofrecen sensores que diferencian entre mascotas y personas, permitiendo mantener activadas todas las funciones de seguridad incluso con animales en casa.
“Lo más grave es que ellos saben que no tienen la tecnología, pero aún así se anuncian como una alarma compatible con mascotas”, concluye.
La respuesta oficial
Desde el equipo de atención al cliente de Securitas Direct, la respuesta fue formal: agradecieron el comentario, aseguraron que trabajan cada día por mejorar su tecnología y ofrecieron canales de contacto para “garantizar una mejor atención”. Pero en ningún momento desmintieron ni aclararon las limitaciones técnicas del sistema en presencia de mascotas.
Un debate abierto: ¿publicidad engañosa?
Este caso abre un debate sobre hasta qué punto las empresas de seguridad están obligadas a informar con claridad sobre las limitaciones técnicas de sus sistemas, y si es aceptable ofrecer servicios publicitados como compatibles con mascotas cuando, en la práctica, eso implica anular elementos clave del sistema de seguridad.
En un momento en el que la ocupación ilegal preocupa cada vez más, especialmente en segundas residencias, la precisión en la comunicación comercial es tan importante como la tecnología que se instala. Porque en cuestiones de seguridad, la confianza no debería ser negociable.