SECURITAS DIRECT

Intenta cancelar su suscripción a Securitas Direct y le piden 800 euros por los equipos

Securitas

Una nueva queja pública contra Securitas Direct, una de las empresas líderes en seguridad privada en España, ha puesto el foco en una de las cuestiones más sensibles para los usuarios: la transparencia en los costes. Lo que comenzó como una instalación “rápida, fácil y sin costes ocultos” terminó, según el cliente, con una factura inesperada de 800 euros al intentar cancelar el servicio.

La experiencia, publicada el 21 de abril de 2025, pone en duda las condiciones de contratación y la claridad con la que se explican los compromisos asociados a la instalación del sistema.

La instalación, perfecta. La cancelación, un problema

Javier, el cliente afectado, relata que contrató el servicio atraído por una oferta que prometía una instalación completa por solo 99 euros, sin cuotas adicionales por el equipo. Sin embargo, tras un tiempo sin utilizar la alarma, decidió darla de baja… y ahí empezaron los problemas.

Muy decepcionado con la transparencia. No la uso desde hace tiempo y al llamar para cancelarla, me dicen que debo pagar 800 euros por los equipos”, denuncia. El cliente, claramente contrariado, añade: “Por favor, entiendo que Securitas es la empresa más seria del sector. Revisen a las personas que llevan vuestro nombre, o quizás los adiestran para esto”.

¿Qué hay detrás de los equipos “incluidos”?

Este tipo de casos ha generado un creciente debate entre usuarios y expertos en consumo. Aunque algunas ofertas de Securitas Direct hacen referencia a cuotas planas o promociones de instalación, muchas veces no se deja suficientemente claro qué ocurre con el coste del equipo en caso de baja anticipada o no permanencia.

En algunos contratos, el material instalado sigue siendo propiedad de la empresa, y si el usuario decide cancelar el servicio antes de un plazo determinado, debe abonar el precio residual del sistema de alarma. Un matiz legal que no siempre se explica de forma directa en la contratación telefónica o en visitas comerciales.

Respuesta oficial: atención al cliente y poco más

La compañía respondió al comentario público agradeciendo la crítica y remitiendo al afectado a sus canales de atención. “Tu satisfacción es siempre nuestro objetivo”, señalaron desde su equipo de soporte, sin ofrecer una solución concreta ni aclarar si se revisará su caso.

La respuesta no ha convencido a muchos consumidores que han vivido situaciones similares. De hecho, las redes sociales y foros especializados están llenos de testimonios de clientes que se sintieron sorprendidos o confundidos al intentar cancelar el servicio.

¿Qué pueden hacer los consumidores ante estos casos?

Organizaciones de defensa del consumidor recomiendan:

  • Leer con detenimiento el contrato, especialmente cláusulas sobre permanencia y propiedad del equipo.

  • Solicitar por escrito todas las condiciones antes de firmar.

  • Preguntar explícitamente qué coste tendrá la baja anticipada.

  • Guardar copias de todas las comunicaciones, presupuestos y facturas.

En caso de discrepancia, el cliente puede reclamar ante la propia empresa, presentar una queja en Consumo o incluso recurrir a organismos de arbitraje o plataformas de resolución de conflictos si no se obtiene respuesta satisfactoria.