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Leroy Merlin pierde el envío de una mesa pero "pasa" de hacerle el reembolso: "La han perdido"

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Una clienta de Leroy Merlin en la Comunidad de Madrid ha decidido alzar la voz tras vivir una experiencia que califica de "decepcionante" y "pésima" con la cadena especializada en bricolaje, jardinería y decoración. La afectada, identificada como el cliente nº 533471118, denuncia una grave falta de atención y seguimiento por parte de la empresa en relación con un pedido valorado en casi 400 euros, que ni ha recibido ni ha sido reembolsado.

Una mesa de jardín que nunca llegó

Todo comenzó el pasado 15 de abril, cuando la clienta adquirió una mesa de jardín en la tienda Leroy Merlin de Alboraya. La entrega estaba prevista para el día 24 del mismo mes, pero a día de hoy —más de tres semanas después— la mesa sigue sin aparecer. Lo más grave, según relata, es que la compañía no sabe dónde está el producto y, para colmo, se niega a devolverle el dinero.

Según la afectada, ni la tienda ni el servicio de atención al cliente han ofrecido una solución real. "No conocen su paradero", asegura tras haber presentado una hoja de reclamaciones en el establecimiento. La única respuesta que recibe son correos electrónicos genéricos, firmados cada vez por un agente distinto, sin que nadie se responsabilice directamente del problema.

Una reclamación formal ignorada

La situación ha escalado hasta el punto de que la clienta ha tenido que presentar una reclamación ante Arbitraje y Consumo, sin que, hasta el momento, haya recibido ninguna llamada por parte de Leroy Merlin para tratar de resolver el incidente.

“Ni mesa, ni reembolso, ni atención”, resume la afectada. Además, denuncia que la empresa está trasladando la responsabilidad a la empresa de transporte, alegando que la mesa se encuentra en manos del transportista, mientras que este último niega haberla recibido.

Indignación y desconfianza

"Jamás me lo hubiera imaginado de Leroy Merlin", concluye la clienta, visiblemente indignada por una experiencia que considera frustrante y humillante. La falta de respuesta, el desamparo ante una compra no servida y la ausencia de una solución clara o de contacto humano real han terminado por minar su confianza en la marca.

Una advertencia para otros consumidores

Casos como este sirven de advertencia a otros consumidores sobre la importancia de exigir respuestas y ejercer sus derechos ante incumplimientos contractuales. También ponen en tela de juicio los protocolos de atención al cliente y gestión de incidencias de grandes compañías que, como Leroy Merlin, deberían tener mecanismos más eficaces para resolver problemas de este tipo.