Movistar le cobra más sin avisar: "Te van subiendo euritos sin darte cuenta"
Un usuario ha alzado la voz contra Movistar, acusando a la compañía de actuar con prácticas abusivas y de modificar condiciones contractuales sin previo aviso. Su testimonio, que ya circula por varias plataformas de reseñas, refleja un problema recurrente: clientes sorprendidos por subidas de factura, cláusulas ocultas y amenazas por impagos.
Una factura que se dispara sin explicación
El afectado relata cómo, tras contratar un servicio por 50 euros mensuales, su factura comenzó a subir paulatinamente hasta alcanzar los 100 euros. Según denuncia, Movistar habría cambiado las condiciones sin comunicarlo al cliente, algo que ha provocado una oleada de frustración.
“Te van subiendo euritos sin darte cuenta y cuando lo haces ya estás pagando el doble”, explica indignado.
Atención al cliente que no resuelve
Otro de los puntos críticos es la atención telefónica, que según el usuario "solo sirve para darte largas y que te canses". En su caso, se le ofreció un móvil a coste cero, asegurándole verbalmente que no implicaba permanencia, alquiler ni renting. Sin embargo, al solicitar la baja y cambiar de operadora, recibió la sorpresa: tenía que pagar el dispositivo, y además, el contrato había sido modificado unilateralmente por Movistar, según afirma.
Un Xiaomi de 130 €, dos años usado... y aún hay que pagar 120 €
El teléfono, un modelo Xiaomi con más de dos años de uso, ha pasado a convertirse en un quebradero de cabeza. Movistar reclama 120 euros por él, a pesar de que su valor en el mercado nuevo es prácticamente el mismo.
La alternativa que le ofrecen no convence: devolver el dispositivo y seguir pagando facturas de 5 euros más IVA, lo que el usuario califica de "estafa y abuso de poder".
Amenazas con listas de morosos
La parte más preocupante llega cuando el cliente comunica a Movistar que no piensa pagar por algo que no ha contratado. La supuesta respuesta: "Tú mismo. Entrarás en listas de morosos y no podrás pedir préstamos para una casa o para trabajar".
Este tipo de presión, si se confirmara, bordea la coacción y pone sobre la mesa un debate necesario sobre la transparencia en las prácticas comerciales de las grandes operadoras.
Una advertencia clara: "OS LA TENGO JURADA"
La queja termina con un mensaje claro y contundente: "NUNCA MÁS MOVISTAR". El cliente asegura que difundirá su experiencia en todas las plataformas posibles, advirtiendo a otros consumidores sobre lo que él califica como una empresa "estafadora y engañosa".