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“Nunca más volaré con Iberia”: la indignación de un pasajero por un retraso de más de 10 horas sin explicaciones

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Un viajero ha denunciado públicamente lo que califica como una “falta total de profesionalidad y respeto” por parte de Iberia, después de sufrir por segunda vez cancelaciones y retrasos en un vuelo entre Santiago de Chile y Alicante, con escala en Madrid.

Según relata, su itinerario original incluía un vuelo con salida desde Santiago de Chile hacia Madrid, y una conexión posterior con destino final en Alicante. Sin embargo, horas antes de embarcar, recibió un correo electrónico de la aerolínea informándole de que su vuelo se retrasaba drásticamente, rompiendo así su conexión con el siguiente vuelo doméstico.

El nuevo horario, en lugar de permitirle llegar a Alicante a las 19:40 horas como tenía previsto, lo obligó a esperar hasta las 7:20 de la mañana del día siguiente, lo que supone una demora total de 10 horas y 40 minutos.


“No hay explicaciones ni soluciones”

El pasajero asegura que Iberia no ofreció ninguna justificación clara ni alternativas razonables para mitigar el perjuicio causado. “Me cortan mi vuelo de conexión y me cambian la llegada al día siguiente, sin explicaciones ni soluciones. Es la segunda vez que me hacen esto”, lamenta en su queja.

Añade que durante todo el proceso la compañía apenas ofreció información y que las opciones de reubicación o compensación fueron “nulas o inexistentes”. “Las opciones que me dan son pocas, por no decir ninguna”, apunta con evidente frustración.


Una experiencia repetida

No es la primera vez que este pasajero sufre una situación similar con la aerolínea. En su relato menciona que ya había vivido una cancelación previa en un vuelo Alicante–Madrid–Santiago de Chile, lo que agrava su descontento y le ha llevado a decidir no volver a viajar con Iberia.
“Es la segunda vez que me hacen esto. Ya está bien. Nunca más viajaré con Iberia”, sentencia.


Compensaciones: lo que dice la ley

Según el Reglamento Europeo 261/2004, los pasajeros afectados por retrasos de más de tres horas, cancelaciones o pérdidas de conexión tienen derecho a compensaciones económicas que pueden oscilar entre 250 y 600 euros, dependiendo de la distancia del vuelo y las circunstancias del retraso.

Además, si la espera se prolonga durante la noche, la aerolínea está obligada a proporcionar alojamiento y manutención sin coste adicional, así como transporte entre el aeropuerto y el hotel.


El silencio de Iberia

Por el momento, Iberia no ha ofrecido una respuesta pública sobre este incidente concreto. Sin embargo, el caso refleja una queja recurrente entre viajeros internacionales: la falta de comunicación y atención durante incidencias operativas que alteran gravemente sus planes de viaje.

Mientras tanto, el pasajero asegura que presentará una reclamación formal y que, tras esta experiencia, no volverá a confiar en la compañía española.

“Me han hecho perder tiempo, dinero y paciencia. No hay derecho a que traten así a sus clientes”, concluye.