LEROY MERLIN

Paga 1.800 euros en aires acondicionados en el Leroy Merlin y se tira meses sin que se lo instalen

Leroy Merlin

Un cliente ha vivido una experiencia frustrante con Leroy Merlin tras la compra de dos aparatos de aire acondicionado a través de su página web. Según relata, desde el principio surgieron problemas que evidencian una gestión poco eficiente y una atención al cliente deficiente.

El primer inconveniente apareció al intentar recibir los equipos en casa: no existía ninguna opción de delivery, por lo que el cliente tuvo que desplazarse personalmente hasta la tienda para recogerlos. Esto, según él, ya complicó el proceso inicial de compra y generó un primer malestar.

A pesar de estos contratiempos, decidió encargar también la instalación a través de Leroy Merlin. Sin embargo, le dieron cita para más de un mes después, retrasando considerablemente el uso de los aparatos. Hasta aquí, los problemas parecían únicamente logísticos, pero pronto se sumaron complicaciones con la facturación.

El cliente afirma que, después de haber pagado casi 1.000 euros por la instalación, le comunicaron que debía abonar 300 euros adicionales por un trámite adicional. Pero la sorpresa no terminó ahí: cuando finalmente llegó el técnico para realizar el estudio previo a la instalación, apareció una nueva factura de 500 euros para poder ejecutar el trabajo.

A pesar de recibir la factura por email, el cliente señala que no había ningún enlace ni método claro para pagar, y que sus intentos de contactar con Leroy Merlin no han tenido éxito. Tras tres llamadas y dos semanas con un ticket de incidencia abierto, la situación sigue sin resolverse y la instalación no puede llevarse a cabo.

“Se puede gestionar peor y ser más ineficiente?”, se pregunta el cliente, reflejando la frustración acumulada por la falta de coordinación y transparencia en el proceso de compra e instalación.

Este caso pone de relieve las dificultades que pueden enfrentar los clientes cuando los servicios online y presenciales no están correctamente integrados, y cómo la falta de comunicación clara y efectiva puede generar un malestar considerable, incluso en grandes cadenas de distribución.