EL CORTE INGLÉS

Paga casi 500 euros por una cafetera en El Corte Inglés y acaba un año peleando con el servicio técnico

El Corte Inglés

Lo que debía ser una compra ilusionante terminó convirtiéndose en un proceso largo, frustrante y decepcionante. Así resume su experiencia una clienta con más de 35 años de fidelidad a El Corte Inglés, tras adquirir una cafetera de gama alta por 489 euros que, según explica, nunca llegó a funcionar correctamente.

Desde el primer uso, el café presentaba un sabor claramente anómalo, descrito como “requemado”, pese a haber probado distintos tipos de café y configuraciones. Ante la situación, la compradora contactó con el centro de Cornellà, donde asegura que le indicaron que debía gestionar personalmente la incidencia con el servicio técnico, facilitándole un teléfono de contacto.

Meses de espera y un primer diagnóstico preocupante

Según relata, pasaron tres meses hasta que el servicio técnico recogió la cafetera. Tras mes y medio en revisión, la respuesta fue clara: el aparato se había vendido con el molinillo roto, una pieza que fue sustituida. Sin embargo, lejos de resolverse el problema, la máquina seguía preparando un café de mala calidad y, además, comenzó a perder agua.

Ante esta nueva incidencia, la clienta volvió a acudir a El Corte Inglés, que esta vez sí tramitó directamente el envío al servicio técnico. El resultado, tras otro mes y medio, volvió a ser decepcionante.

Una devolución que agrava el malestar

La cafetera fue devuelta, según la afectada, en un estado muy deficiente, con restos de café seco y suciedad visible, algo que le generó desconfianza incluso para volver a utilizarla. Tras reclamar de nuevo, el aparato fue recogido otra vez y posteriormente devuelto con la explicación de que había sido limpiado, pero sin que se detectara ningún fallo técnico.

A día de hoy, más de un año después de la compra, la clienta asegura tener una cafetera que sigue perdiendo agua, ofrece un resultado insatisfactorio y que, tras su paso por el servicio técnico, le resulta desagradable de usar.

Decepción con el producto y con la atención recibida

El malestar no se limita únicamente al producto. La compradora muestra su decepción tanto con la marca del fabricante, Philips, como con la gestión global del proceso por parte de El Corte Inglés, especialmente teniendo en cuenta su larga relación como clienta.

“Después de 35 años comprando aquí, no esperaba un desenlace así”, resume. Su conclusión es clara: no recomienda ni el modelo de cafetera, ni la marca, ni la compra de este tipo de productos en estas condiciones.

Un testimonio que vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la postventa, la gestión de incidencias y la experiencia real del cliente, incluso —o especialmente— cuando se trata de productos de gama alta y clientes de larga trayectoria.