MUTUA MADRILEÑA

“Pago un todo riesgo y no cubren el cable de carga”: la queja contra Mutua Madrileña

Mutua Madrileña

Contratar un seguro a todo riesgo suele hacerse con una expectativa muy clara: estar cubierto ante cualquier imprevisto relevante. Por eso, la sorpresa y la indignación son mayores cuando el asegurado descubre una exclusión clave que no aparece de forma explícita en su póliza. Es lo que denuncia un cliente de Mutua Madrileña con un vehículo híbrido enchufable, asegurado desde 2019 con la modalidad Todo Riesgo Plus.

El problema surge con un elemento esencial del vehículo: el cable de carga. No se trata de un accesorio opcional ni secundario, sino de una pieza imprescindible para que el coche pueda funcionar como híbrido enchufable. Sin ese cable, el vehículo pierde gran parte de su sentido y de su valor de uso. Sin embargo, el asegurado ha descubierto ahora que los daños en el cable de carga no están cubiertos por su póliza.

Lo más grave, según explica, es que esta exclusión no figura claramente reflejada en el contrato. En ningún punto de la póliza se especifica de forma transparente que el cable de carga quede fuera de la cobertura, algo que el cliente considera una falta de información relevante en un seguro de este nivel.

La situación se complica aún más al comprobar que Mutua Madrileña ha creado posteriormente una nueva modalidad, denominada Plus ECO, que sí incluye la cobertura del cable de carga. Y no solo eso: se trata de una cobertura que, según denuncia el afectado, no supone un coste adicional para el asegurado. Es decir, la propia aseguradora reconoce implícitamente la importancia de este elemento en los vehículos electrificados.

Sin embargo, aquí llega el punto más polémico: esta nueva cobertura no se ofrece a los clientes que ya tienen contratado el Todo Riesgo Plus. El resultado es una situación difícil de justificar desde el punto de vista del consumidor: un asegurado fiel, con una póliza a todo riesgo desde hace años, queda en peor situación que un nuevo cliente, y además sin posibilidad real de acceder a esa protección sin cambiar de modalidad.

El cliente se siente desprotegido y cuestiona la coherencia de la política comercial de la aseguradora. Si el cable de carga es esencial —y Mutua lo reconoce al incluirlo en Plus ECO—, ¿por qué no se actualizan las coberturas de quienes ya pagan un todo riesgo completo? ¿Por qué no se informa de forma clara y proactiva de esta diferencia?

Esta queja vuelve a poner sobre la mesa un debate cada vez más frecuente con la llegada de los vehículos electrificados: los seguros tradicionales no siempre se han adaptado con la rapidez ni la transparencia necesarias a las nuevas realidades técnicas. Y cuando lo hacen, no siempre lo hacen de forma equitativa para todos los clientes.

Para este asegurado, la conclusión es clara: se encuentra con un vehículo parcialmente sin cobertura, pese a tener contratado un seguro a todo riesgo, y con la sensación de que la Mutua ha dejado atrás a quienes confiaron antes en su producto. Una experiencia que genera desconfianza y que invita a revisar con lupa las condiciones reales de cualquier póliza, por “completa” que parezca.