SECURITAS DIRECT

“Me prometieron un año de permanencia y luego eran tres”: una experiencia que pone en duda la claridad comercial de Securitas Direct

Securitas Direct

Lo que debía ser una decisión orientada a mejorar la seguridad del hogar terminó convirtiéndose en una experiencia agotadora para una clienta de Securitas Direct (Verisure). Su relato pone el foco en tres aspectos clave que, según explica, marcaron negativamente su relación con la compañía: la información recibida en el momento de la contratación, el funcionamiento del servicio y la gestión posterior de los cobros.

Según cuenta, el problema comenzó durante la propia instalación de la alarma. El técnico le habría explicado verbalmente unas condiciones muy concretas: un pago inicial reducido, una cuota mensual durante un año y la posibilidad de cancelar el contrato una vez transcurrido ese periodo. Bajo esa premisa —y con la instalación ya realizada— la clienta aceptó el contrato mediante un enlace recibido por SMS. No fue hasta más tarde, ya con la documentación escrita, cuando descubrió que la permanencia era de tres años y que el coste total del equipo superaba ampliamente los mil euros, incluso en caso de cancelación anticipada. A su juicio, esta información clave no fue explicada de forma clara en el momento de la venta.

Problemas técnicos y sensación de desatención

A esta falta de claridad inicial se sumaron, según su testimonio, problemas con el propio servicio. La clienta afirma haber sufrido falsas alarmas sin causa aparente y, en otras ocasiones, avisos del centro de control indicando que no se recibía señal. Estas incidencias habrían provocado llamadas reiteradas, incluso de madrugada, tanto a ella como a sus contactos de emergencia, generando una situación de estrés e incomodidad.

Cuando intentó aclarar las condiciones del contrato o buscar una solución, asegura haberse encontrado con grandes dificultades para comunicarse con la empresa. Correos electrónicos sin respuesta y conversaciones telefónicas centradas únicamente en exigir el pago, sin entrar a valorar el fondo del problema, reforzaron su percepción de que no existía una atención al cliente efectiva una vez firmado el contrato.

Reclamación de deuda tras dejar de usar el servicio

El punto final llegó tiempo después. Tras más de dos años sin utilizar activamente el servicio, recibió una reclamación de deuda por parte de una agencia externa de cobros. La clienta explica que intentó en repetidas ocasiones obtener un desglose detallado de esa deuda directamente con la empresa, sin éxito. Finalmente, decidió pagar la cantidad reclamada no por estar de acuerdo con ella, sino para poner fin a una situación que describe como emocionalmente agotadora.

Una advertencia para futuros clientes

En su conclusión, la clienta asegura sentirse profundamente decepcionada por lo que considera una estrategia comercial basada en la firma rápida y la información incompleta. Critica especialmente la falta de acompañamiento posterior y recomienda a otros consumidores extremar la precaución, exigir todas las condiciones por escrito antes de firmar y no basarse únicamente en explicaciones verbales durante la instalación.

Este tipo de testimonios, cada vez más frecuentes en foros y plataformas de opinión, reabren el debate sobre la transparencia en la contratación de servicios de seguridad y la importancia de que los clientes comprendan plenamente los compromisos que asumen desde el primer momento.