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La queja contra ADT: facturas de 600 euros y una devolución que nunca llega

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Lo que empezó como una relación comercial cerrada hace más de una década ha terminado convirtiéndose en una pesadilla administrativa que sigue sin resolverse en 2026. Esta es la queja de un antiguo cliente contra ADT Seguridad España, que denuncia cobros indebidos, llamadas no autorizadas a un número 902, facturas de casi 600 euros y una devolución aprobada que nunca llega, pese a meses de reclamaciones.

Una relación terminada… solo sobre el papel

El afectado asegura que dejó de ser cliente de ADT en 2009. Desde entonces, y durante años, llamó en numerosas ocasiones para que retiraran el equipo de alarma instalado en su domicilio. Nadie acudió. El sistema quedó allí, abandonado, sin contrato en vigor y sin servicio activo.

Durante más de una década no ocurrió nada. Hasta que, de forma repentina, en 2025 el teléfono del afectado comenzó a marcar automáticamente cada 30 segundos a la centralita 902 de ADT.

Llamadas automáticas a un 902 y facturas inesperadas

El problema no se quedó en las llamadas. Poco después, el cliente recibió dos facturas por un importe total cercano a los 600 euros, correspondientes a esas comunicaciones.

El denunciante va más allá y califica el sistema como una estafa, señalando que el titular del número 902 —en este caso ADT— se queda con parte del coste de la llamada, algo especialmente grave cuando esas comunicaciones no han sido voluntarias ni autorizadas.

La situación resulta difícil de explicar: un cliente que no lo es desde 2009, con un equipo que nunca se retiró, acaba pagando llamadas automáticas a un número de tarificación especial.

Una devolución “aprobada”… desde mayo

Tras reclamar, ADT reconoció el problema. Según el cliente, hace más de un mes le confirmaron que la devolución estaba aprobada. Sin embargo, a día de hoy, el dinero sigue sin aparecer.

El relato se repite una y otra vez desde mayo:
cada llamada obtiene la misma respuesta —“sí, la devolución está aprobada”— pero nunca se materializa.

El hartazgo es evidente:

¿Cuándo pensáis devolver lo que me cobrasteis por la cara? Porque por teléfono, desde mayo, siempre está aprobada la devolución, pero nunca llega”.

Atención al cliente bajo mínimos

El tono del afectado se endurece especialmente al hablar del servicio de atención al cliente, al que califica sin rodeos como incompetente. Cada contacto supone volver a empezar desde cero, repetir el caso, escuchar promesas y no obtener ningún resultado real.

Ante la falta de soluciones, el cliente advierte que seguirá publicando reseñas y quejas hasta que ADT cumpla con la devolución pendiente, identificada claramente con el asunto RT0433959.

La respuesta oficial de ADT

ADT Seguridad España respondió a la queja el 18 de diciembre de 2025 con un mensaje genérico:

“Sentimos que nuestro servicio de atención no haya cumplido con sus expectativas. Valoramos mucho su opinión y la utilizaremos para seguir mejorando. Si desea, puede contactarnos directamente para que podamos ayudarle de forma más personalizada.”

Una respuesta que, para el afectado, no aporta ninguna solución concreta, no fija plazos y no explica por qué una devolución aprobada desde hace meses sigue sin efectuarse.

Una queja que va más allá del dinero

Aunque el importe es elevado, el núcleo del problema no es solo económico. El cliente denuncia una gestión negligente, falta de control sobre equipos antiguos, uso de números 902 con llamadas automáticas y una incapacidad total para cerrar incidencias, incluso cuando la propia empresa reconoce el error.

Tras meses de espera, la sensación es clara: si el cliente no insiste, no reclama y no se expone públicamente, el problema no se resuelve. Una experiencia que, según el denunciante, inhabilita por completo cualquier confianza futura en ADT.

Una vez más, un recordatorio de que en el sector de las alarmas no basta con vender seguridad: también hay que responder cuando algo falla.