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La queja de un cliente contra Norauto: citas que desaparecen y un diagnóstico que acabó en sorpresa

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Una experiencia negativa en un centro de Norauto ha llevado a un cliente habitual a poner fin a su relación con la cadena. El motivo no fue una sola incidencia, sino una sucesión de problemas que, según relata, acabaron minando por completo su confianza en el servicio.

Todo comenzó en el centro de Tomares (Sevilla), cuando el cliente acudió a su revisión anual con cita previa. Al llegar, descubrió que la cita no aparecía en el sistema, lo que le obligó a abrir una reclamación como cliente.

Una segunda oportunidad… que parecía salir bien

Pese a este primer contratiempo, decidió darles otra oportunidad. Concertó una nueva cita y, en esta ocasión, la revisión se realizó correctamente, sin incidencias aparentes. El episodio parecía cerrado.

Sin embargo, al día siguiente, la situación dio un giro inesperado.

Un testigo motor y una cita “urgente”

Tras encenderse el testigo de motor, el cliente llamó al centro para pedir ayuda. Desde Norauto le ofrecieron una cita urgente para diagnóstico, creada por teléfono. Durante esa llamada, asegura que recibió un mensaje tranquilizador clave: le indicaron que no se preocupara si recibía un aviso con un presupuesto de unos 50 euros por el diagnóstico, dando a entender que no debía tenerlo en cuenta.

No se ofrecieron más detalles, únicamente la hora de la cita urgente, lo que llevó al cliente a confiar en que el diagnóstico no tendría coste o estaría cubierto de algún modo.

El diagnóstico… y la sorpresa final

En el taller le explicaron qué le ocurría al coche y le presentaron un presupuesto para cambiar el filtro afectado. El cliente respondió que se lo pensaría, sin aceptar la reparación en ese momento.

Fue entonces cuando llegó la sorpresa: debía abonar 53 euros por el diagnóstico, pese a lo que se le había indicado por teléfono el día anterior.

Un cliente perdido

El afectado asegura haber sido cliente habitual durante mucho tiempo, pero considera que la falta de claridad en la información y la contradicción entre lo prometido y lo finalmente cobrado han sido determinantes.

Su conclusión es tajante: no volverá a acudir a Norauto.

Este tipo de quejas reflejan uno de los puntos más sensibles en los servicios de mantenimiento del automóvil: la confianza. Cuando la información no es clara desde el principio, incluso un trabajo técnico correcto puede quedar completamente eclipsado por la sensación de haber sido mal informado.