Quiere comprarse el iPhone 16 pro y MediaMarkt se "la lía" para que palme 81 euros de más
Un cliente ha denunciado públicamente lo que considera una estafa por parte de MediaMarkt tras intentar entregar su antiguo iPhone 11 como parte del plan de valoración y descuento para adquirir un nuevo iPhone 16 Pro. La experiencia, que comenzó como un trato claro, terminó con una pérdida económica de 81 euros y una sensación de impotencia y falta de transparencia.
“Me siento engañado y estafado”, arranca el afectado en su testimonio.
El acuerdo inicial: 171 € por su iPhone 11
Todo comenzó un lunes, cuando el cliente acudió a la tienda para realizar el cambio de su antiguo teléfono por el nuevo modelo. Según relata, el trato con el empleado de la sección de móviles fue claro: MediaMarkt valoraba su iPhone 11 en 111 euros más un bono adicional de 60, lo que sumaba un total de 171 euros de descuento en la compra del nuevo dispositivo.
“Perfecto trato hecho”, explica.
Sin embargo, como necesitaba transferir los datos de un teléfono al otro, el empleado le ofreció una alternativa:
“Si usted quiere, se puede marchar a casa a realizar el cambio de datos y en 48 horas me lo trae. Le cobro ahora el móvil nuevo sin descuento y cuando me traiga el viejo se lo abono a su cuenta”.
El cliente aceptó esa opción. Y aquí empezó el problema.
La sorpresa: 48 horas después, solo le dan 90 euros
Tras seguir al pie de la letra las indicaciones del trabajador de MediaMarkt, el cliente regresó pasadas las 48 horas, con el teléfono antiguo y la factura del nuevo. Pero lo que recibió fue un portazo económico:
“Me dicen… Hoy le doy 90 €”.
Una cantidad 81 euros inferior a lo pactado originalmente. El desconcierto se transformó en frustración inmediata.
“COMO!!!!???”, escribe, indignado. “Me han engañado y estafado por 81 €”.
¿Dónde está la transparencia?
El cliente insiste en que nunca se le informó de que la oferta de valoración tenía una caducidad inmediata o una condición oculta. Tampoco se le advirtió de que el valor de recompra podría variar en tan solo dos días. Todo lo contrario: siguió al detalle las instrucciones que el propio personal de MediaMarkt le ofreció en tienda.
“No sigan nunca las instrucciones de los empleados de MediaMarkt”
La experiencia ha sido tan negativa que el afectado no duda en lanzar una advertencia pública:
“Moraleja: no sigan nunca las instrucciones de los empleados de MediaMarkt”.
Una frase que refleja no solo su caso particular, sino también una creciente desconfianza hacia el trato que reciben algunos clientes en situaciones similares, donde lo acordado verbalmente no se refleja en lo que finalmente se ejecuta.