Se quiere dar de baja de Securitas Direct y le piden una fotocopia del DNI: "Eso es ilegal"
Un cliente de Securitas Direct, empresa líder en sistemas de alarmas, ha hecho pública su experiencia tras intentar darse de baja del servicio, calificando el proceso como un “infierno burocrático”. Su denuncia no ha tardado en difundirse en redes sociales y plataformas de reseñas, donde cada vez son más los usuarios que comparten relatos similares.
Este cliente, identificado como Alex, afirma haber sido usuario del servicio durante cinco años, pero asegura que la atención recibida a la hora de cancelar el contrato ha sido “desesperante”. “Todo son pegas, pegas y más pegas”, lamenta. Según explica, Securitas Direct impone requisitos excesivos para tramitar la baja, como la obligación de enviar una copia escaneada del DNI, algo que él considera una violación del Reglamento General de Protección de Datos (GDPR).
“Me obligan a enviar mi DNI escaneado y eso es completamente ilegal. Vulnera el GDPR, pero ellos parecen tener una ley aparte”, denunció tras su intento fallido de cancelar el servicio el 12 de junio de 2025.
Respuesta genérica sin soluciones concretas
Desde la compañía han respondido con un mensaje institucional firmado por un representante del servicio de atención al cliente, en el que agradecen la opinión del usuario y recomiendan que se ponga en contacto nuevamente a través de sus canales oficiales: el teléfono de atención, el chat web, la aplicación My Verisure o un correo electrónico.
“Innovamos cada día para ofrecer la mejor tecnología y protección a nuestros clientes”, indica el mensaje, sin referirse de forma específica a la denuncia sobre la supuesta irregularidad del proceso de baja o el uso del DNI escaneado.
Un patrón que se repite
La queja de Alex no es un caso aislado. Securitas Direct acumula en foros, redes sociales y portales de reseñas decenas de testimonios similares que critican la dificultad para cancelar el contrato, con condiciones que algunos califican de abusivas. Entre los obstáculos más frecuentes: llamadas interminables, procesos administrativos poco claros y la exigencia de documentación sensible, como el DNI, sin garantías aparentes de privacidad.
Este tipo de prácticas, según algunos expertos legales, podrían entrar en conflicto con el marco europeo de protección de datos personales, especialmente si el cliente no recibe una alternativa segura para validar su identidad.
La sombra de las cláusulas contractuales opacas
A esto se suma el desconocimiento generalizado sobre los plazos mínimos de permanencia, penalizaciones por cancelación anticipada y renovaciones automáticas de contrato, factores que generan desconfianza entre usuarios que intentan desvincularse de un servicio del que, en muchos casos, ya no se sienten protegidos… sino atrapados.
La falta de claridad y la resistencia a facilitar bajas efectivas alimentan la percepción de que Securitas Direct prioriza la retención del cliente a toda costa, incluso por encima del respeto a su decisión y sus derechos.
La imagen de Securitas Direct, en entredicho
Mientras la empresa insiste en su compromiso con la protección y la innovación, los testimonios como el de Alex dibujan una realidad mucho menos halagüeña para quienes intentan ejercer su derecho a poner fin a un contrato.
En un sector tan sensible como la seguridad del hogar, donde la confianza y la transparencia deberían ser prioritarias, casos como este ponen en cuestión la reputación de una marca que presume de proteger… pero que, para muchos, no facilita que el cliente se libere cuando así lo decide.