"De taller en taller": un cliente de Mapfre relata su peor experiencia con la aseguradora
Un cliente de Mapfre ha compartido su malestar tras una experiencia que califica de “surrealista” con el Servicio de Atención al Cliente de la aseguradora. Según relata, la confusión comenzó al intentar dar un parte y recibir informaciones contradictorias sobre dónde debía llevar su vehículo para la reparación.
De un Centro de Servicios a un taller asignado
El asegurado explica que, como en ocasiones anteriores, quiso llevar su coche a un Centro de Servicios Mapfre, pero en la llamada inicial le indicaron que debía acudir a un taller concreto. Tras seguir esa instrucción, el vehículo fue reparado de forma deficiente y, cuando reclamó, Mapfre se desligó del problema.
Más adelante, en una segunda llamada, le confirmaron que en realidad sí podía haber llevado el coche al Centro de Servicios desde el principio, lo que incrementó aún más su frustración.
Reclamaciones sin respuesta efectiva
El cliente asegura que presentó una reclamación formal a la Dirección de Reclamaciones y un escrito al Departamento de Calidad, denunciando tanto la información equivocada recibida como la falta de responsabilidad por parte de la compañía. Sin embargo, las respuestas obtenidas fueron, en sus palabras, del tipo “de dónde vienes, manzanas traigo”, sin asumir errores ni ofrecer soluciones.
“Mapfre ni siquiera se hace cargo de los errores de sus empleados y, como es costumbre, el asegurado nunca tiene razón”, lamenta.
Crítica a la atención al cliente
El afectado ironiza con lo que considera una situación paradójica: “Ahora recibiré la respuesta estándar de que debo llamar al Servicio de Atención al Cliente para informar de que el propio Servicio de Atención al Cliente me ha atendido mal”.
Para él, la experiencia no hace más que confirmar las opiniones negativas que otros clientes comparten en internet sobre la aseguradora. “No me extraña que Mapfre tenga la calificación que tiene, que sería muy inferior si se pudiesen poner cero estrellas”, concluye.