El técnico cambia el termo y lo deja goteando: otra queja de Mapfre
La promesa de rapidez y tranquilidad que muchas aseguradoras utilizan para captar clientes puede convertirse en una experiencia muy distinta cuando surge un problema real. Eso es lo que denuncia una clienta de Mapfre, que asegura haber vivido una auténtica pesadilla tras solicitar ayuda para reparar un termo averiado en su vivienda.
Lo que comenzó como una simple consulta terminó, según su relato, en semanas de goteos, llamadas sin respuesta y la necesidad de contratar a un profesional externo para solucionar el problema.
Una avería sencilla que parecía tener solución
Todo empezó cuando la cliente detectó una avería en su termo y decidió llamar a la aseguradora para consultar si estaba cubierta por su póliza. Desde la compañía le confirmaron que el seguro no incluía esa reparación, pero le ofrecieron un servicio técnico pagando el coste aparte.
La propuesta le pareció una buena idea. No conocía fontaneros en la zona y pensó que recurrir al servicio gestionado por la aseguradora sería una forma rápida de resolver el problema.
Dos días después acudió un fontanero para sustituir el termo.
La instalación que terminó en problema
Según explica la afectada, tras la instalación comenzó a notar que el nuevo termo goteaba constantemente. Lo que parecía un detalle menor terminó convirtiéndose en un problema persistente.
La clienta asegura que empezó a contactar con la aseguradora para pedir una revisión, pero durante semanas solo recibió respuestas genéricas en las que le indicaban que consultarían con el responsable de reparaciones.
El goteo continuaba y nadie acudía a revisar la instalación.
La intervención de la compañía de agua
Ante la falta de solución, la afectada decidió llamar a la empresa municipal de agua para comprobar si el problema podía estar relacionado con la presión de la red.
Fue entonces cuando, según cuenta, el técnico que revisó la instalación le dio un diagnóstico claro: probablemente faltaba un reductor de presión, un vaso de expansión o el termo podía estar defectuoso.
En cualquier caso, le recomendó buscar otro fontanero.
Un mes esperando una revisión
La cliente afirma que volvió a ponerse en contacto con el seguro para solicitar una revisión del trabajo realizado por el técnico enviado inicialmente.
Sin embargo, asegura que pasó más de un mes con el termo goteando sin que nadie acudiera a revisar la instalación. Durante ese tiempo, según su relato, solo se abrían expedientes y se registraban incidencias sin que se produjera ninguna actuación efectiva.
Finalmente decidió contratar por su cuenta a otro fontanero para solucionar el problema.
Un desenlace que termina en cambio de compañía
Tras la reparación, la afectada afirma que se quedó con la incertidumbre de si el termo instalado está realmente en buen estado, ya que el técnico que realizó la instalación inicial nunca regresó para revisar el trabajo.
La experiencia ha tenido además consecuencias en su relación con la aseguradora. La clienta asegura que tiene tres seguros contratados con la compañía y que está valorando cancelarlos tras esta experiencia.
Según explica, lo que debía haber sido una reparación sencilla terminó convirtiéndose en un proceso largo y frustrante, marcado por la falta de seguimiento y de soluciones.
Un caso más que refleja cómo una incidencia doméstica aparentemente menor puede convertirse en un problema mayor cuando la respuesta del servicio técnico no llega a tiempo.