“Vendí mi casa y transferí la línea… años después Movistar me reclama una deuda”
Una gestión cerrada en noviembre de 2020 ha terminado convirtiéndose en una auténtica pesadilla administrativa. Ese es el relato de un antiguo cliente de Movistar (Telefónica) que asegura haber transferido correctamente su contrato tras vender su vivienda y que, años después, ha recibido una reclamación de pago por supuestas facturas impagadas.
El afectado lo resume con una sola palabra: “Zero!!!!!!”. Cero soluciones, cero explicaciones y, según denuncia, cero responsabilidad por parte de la compañía.
La vivienda se vendió… y la cuenta también se transfirió
Según explica, tras vender su casa en noviembre de 2020 realizó la transferencia de titularidad de la cuenta al nuevo propietario “de la manera adecuada”, por escrito y a través del servicio de atención al cliente de Telefónica.
Afirma incluso haber recibido confirmación de que la solicitud había sido recibida y tramitada.
Sin embargo, tiempo después, una empresa externa se puso en contacto con él para exigirle un pago en nombre de Movistar.
Una empresa externa reclama una deuda… sin dar explicaciones
El afectado denuncia que la compañía que le contactó no le facilitó información sobre la supuesta deuda si antes no confirmaba sus datos personales. Ante esa situación, se negó.
Lo que más le inquieta no es solo la reclamación, sino que sus datos personales habrían sido compartidos con otra empresa sin que, según afirma, existiera consentimiento.
Además, sostiene que nadie fue capaz de explicarle:
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Por qué se le siguió facturando en 2021 tras la transferencia.
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Por qué esas facturas estarían a su nombre.
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Por qué sus datos fueron facilitados a terceros.
Horas al teléfono sin respuestas claras
El cliente asegura haber pasado horas al teléfono y por WhatsApp con atención al cliente, repitiendo la misma explicación a distintos agentes sin obtener una solución concreta.
Uno de los puntos que más le indigna es que, al solicitar copia de las supuestas facturas impagadas, le indicaron que habían sido enviadas por correo postal.
Su reacción fue inmediata:
“¿Por qué por correo postal si vendí la casa hace años? Solo quiero las facturas por correo electrónico”.
“No es mi trabajo localizar al nuevo propietario”
Según su testimonio, desde atención al cliente le sugirieron que debía ponerse en contacto con la persona que compró la vivienda para resolver la situación.
La respuesta fue tajante:
“¡NO! ¡Hagan su trabajo! Yo no trabajo para su empresa”.
El afectado insiste en que notificó la transferencia en su momento y que, si hubo un error interno, no puede recaer sobre él la responsabilidad de una facturación posterior.
La sensación de indefensión
Más allá del importe reclamado, lo que describe es una profunda sensación de indefensión:
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Falta de información clara.
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Imposibilidad de obtener documentación por correo electrónico.
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Remisión a terceras empresas.
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Ausencia de explicaciones sobre el tratamiento de sus datos personales.
La situación, asegura, le generó una noche de auténtica angustia:
“La PESADILLA que he vivido esta noche!!!”
Reclamación pública y petición urgente
El afectado concluye su denuncia con un mensaje directo:
“Movistar, pónganse en contacto conmigo urgentemente”.
Un caso que vuelve a poner sobre la mesa la importancia de conservar todas las confirmaciones por escrito, especialmente en procesos de cambio de titularidad tras la venta de una vivienda, y que refleja la frustración de algunos usuarios cuando sienten que una gestión cerrada reaparece años después.
La historia, según su versión, no va solo de una factura: va de confianza, datos personales y responsabilidad empresarial.