MERCADONA

Así quedó un Mercadona de Madrid horas después del apagón: "¿Pero dónde vais a meter la carne si no hay luz?"

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Una vez más, la gente perdió los papeles

La imagen que presentaba este sábado un Mercadona de Madrid tras un apagón ha dejado boquiabiertos a clientes y usuarios de redes sociales. El supermercado, completamente desbordado, mostraba estanterías vacías y escasez total de productos, tras una reacción de compras masivas que pocos esperaban.

En apenas unas horas, la situación pasó del desconcierto al caos. Los clientes, alarmados por la falta de electricidad, arrasaron con todo lo que estaba a su alcance: productos envasados, platos preparados, panadería e incluso alimentos refrigerados como carnes y pescados.

Una compra impulsiva y sin sentido

Lo más llamativo, según relatan testigos y usuarios en redes sociales, fue que también se llevaron alimentos frescos que necesitan conservación en frío, como carne o pescado, a pesar de que no había luz para garantizar su correcta conservación. “¿Pero dónde vais a meter la carne si no hay luz?”, preguntaba una usuaria en tono de incredulidad ante la escena surrealista que se vivía en el supermercado.

Las secciones de platos preparados y productos de panadería quedaron completamente arrasadas, dejando pasillos enteros con las baldas desnudas. Una imagen más propia de situaciones extremas como un anuncio de cuarentena o una alerta meteorológica, que de un simple corte de suministro eléctrico.

Reacciones divididas: entre el pánico y la falta de lógica

El episodio ha generado un intenso debate entre los usuarios. Muchos critican la reacción de los clientes como desmedida y poco racional, recordando que, sin electricidad, los alimentos perecederos se echan a perder rápidamente. Otros, sin embargo, justifican la compra compulsiva por el miedo a una posible interrupción prolongada del suministro o a una crisis de abastecimiento.

Sea como sea, el apagón en este Mercadona madrileño no solo dejó a la tienda sin género, sino que puso en evidencia cómo el miedo y la desinformación pueden desencadenar conductas colectivas irracionales en cuestión de minutos.

El efecto dominó en los supermercados

No es la primera vez que un incidente de este tipo provoca una oleada de compras nerviosas. Desde la pandemia de 2020, cualquier señal de incertidumbre parece activar un efecto dominó en los supermercados, con clientes vaciando estanterías ante la mínima amenaza.

Esta vez, el apagón fue suficiente para que muchos actuaran sin pensar en las consecuencias prácticas: cargar carros de carne, pescado y productos frescos, sin la posibilidad de mantener la cadena de frío, solo garantiza pérdidas económicas y desperdicio de alimentos.