Una dietista explica por qué la leche sin lactosa no es "saludable" y pone de ejemplo la de Mercadona
Cada vez son más las personas que consumen leche sin lactosa, creyendo que se trata de una opción más saludable. Pero según ha advertido recientemente una nutricionista especializada en salud digestiva, tomar este tipo de leche sin tener ninguna intolerancia puede ser perjudicial para el organismo. Como ejemplo, ha citado específicamente la Leche Sin Lactosa de Hacendado, a la venta en Mercadona, una de las más consumidas en España.
¿Qué es exactamente la leche sin lactosa?
La leche sin lactosa no es una leche “light” ni más digestiva para todos. Lo que se hace en este tipo de producto es añadir la enzima lactasa, que rompe la lactosa (un azúcar natural presente en la leche) en dos azúcares más simples: glucosa y galactosa.
Este proceso está pensado para personas con intolerancia a la lactosa, que no pueden digerirla bien y sufren molestias intestinales. Pero si no tienes ese problema digestivo, la lactasa añadida modifica innecesariamente la composición del alimento.
“Lo que haces al tomar leche sin lactosa sin necesitarlo —explica la nutricionista— es convertir un azúcar complejo en azúcares simples que pasan rápidamente al torrente sanguíneo. Es, básicamente, beber azúcar”.
Más azúcar en sangre, menos salud
Los azúcares simples, como la glucosa, se absorben muy rápidamente, lo que puede provocar picos de glucemia, especialmente si se consumen de forma regular y sin la necesidad clínica de hacerlo.
Esto puede afectar al metabolismo, al control del apetito y, a largo plazo, contribuir a problemas como la resistencia a la insulina, el aumento de peso y otros desajustes metabólicos.
“No es que la leche sin lactosa sea mala en sí, sino que no es neutra para todo el mundo. Está pensada como un alimento funcional para una condición específica, no como sustituto universal de la leche normal”, puntualiza la experta.
¿Moda o malentendido?
El problema, según apunta la nutricionista, es que muchas personas creen que "sin lactosa" equivale a "más sano", cuando en realidad es una modificación industrial de la leche normal, diseñada para un público concreto.
Este malentendido ha sido aprovechado por las grandes marcas para promocionar productos “sin” como alternativas saludables, cuando no siempre lo son. En el caso de la Leche Sin Lactosa de Hacendado, no hay engaño en el etiquetado, pero sí una percepción errónea en parte de los consumidores.
Conclusión: si no eres intolerante, mejor leche normal
No todas las modas nutricionales son adecuadas para todos. Si no tienes diagnosticada una intolerancia a la lactosa, no necesitas leche sin lactosa. Y consumirla sin razón puede ser más perjudicial que beneficioso, por su impacto glucémico y su menor valor nutricional.
La recomendación de los expertos es clara:
“Consulta con un profesional antes de cambiar tu dieta. No todo lo que lleva la etiqueta ‘sin’ es mejor para ti”.
Porque a veces, lo que parece más sano, es simplemente más azúcar.