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MediaMarkt retrasa un pedido dos veces y ofrece un vale con condiciones como “compensación”

MediaMarkt

Una nueva queja contra MediaMarkt vuelve a poner en el foco la gestión de entregas y la atención al cliente de la cadena. En esta ocasión, el problema gira en torno a la compra de un horno, adquirida el 19 de diciembre, con la promesa de una entrega rápida que nunca llegó a cumplirse.

Según relata el afectado, el pago se realizó correctamente con tarjeta y sin ningún tipo de objeción. La empresa de transporte asociada a MediaMarkt confirmó inicialmente la entrega para el 23 de diciembre, una fecha clave al tratarse de plena campaña navideña. Sin embargo, la mañana de ese mismo día recibió una llamada en la que se le informaba, de malas formas, de que la entrega no se realizaría hasta el 27 de diciembre, colgando incluso la llamada sin dar más explicaciones.

La situación dejó al cliente sin horno durante todas las fiestas, un inconveniente importante teniendo en cuenta las fechas y el uso habitual de este tipo de electrodomésticos. A pesar de intentar buscar una solución, el afectado asegura que MediaMarkt no hizo nada por resolver el problema, limitándose a enviar respuestas automáticas idénticas en cada contacto, sin atender de forma personalizada la incidencia.

Lo más grave llegó cuando, tras aceptar resignado la nueva fecha del 27 de diciembre, volvió a consultar el estado del pedido pasadas las 14:00 horas y descubrió que la entrega se había vuelto a modificar sin previo aviso, esta vez para el 30 de diciembre. Una decisión unilateral que volvió a dejar al cliente sin información ni alternativas.

Como compensación, MediaMarkt ofreció un vale de 29 euros, pero con condiciones: debía gastarse en una compra mínima de 60 euros y dentro de un plazo de tres meses. El cliente considera esta propuesta inaceptable, ya que él pagó el importe completo en el momento de la compra y únicamente solicitó la devolución de parte del importe directamente a la tarjeta bancaria, no un vale condicionado a nuevas compras.

Además, manifiesta su desconfianza hacia este tipo de compensaciones, ya que en ocasiones generan más problemas que soluciones. A día de hoy, asegura que sigue esperando respuesta, mientras la sensación de abandono por parte del servicio de atención al cliente continúa creciendo.

Este caso vuelve a poner sobre la mesa las quejas recurrentes sobre retrasos en las entregas, falta de comunicación, automatización excesiva del servicio de atención al cliente y soluciones poco transparentes, especialmente en fechas sensibles como la Navidad.

El afectado concluye con una valoración muy clara: no recomienda comprar en MediaMarkt, al considerar que la experiencia ha sido frustrante y muy alejada de lo que se espera de una gran cadena especializada en tecnología y electrodomésticos.