Pago un seguro a todo riesgo y Mapfre no me cubre el golpe: "Lo del todo riesgo ha quedado en nada"
Un asegurado de Mapfre ha mostrado públicamente su malestar tras sufrir un pequeño golpe con su vehículo y comprobar que, pese a tener contratado un seguro a todo riesgo con franquicia de 200 euros, la compañía no se hace cargo de la reparación.
Según relata el afectado, la sorpresa llegó al comprobar que el parte no fue aceptado por la aseguradora, dejando sin efecto una cobertura que, en teoría, debería responder ante este tipo de daños. “Lo del todo riesgo ha quedado en nada”, explica con frustración, al considerar que la protección contratada no se corresponde con la realidad del servicio recibido.
El cliente también critica la imagen que proyecta la aseguradora en sus campañas publicitarias. “Su publicidad dice: ‘¿Qué compañía elegirías?’. Claramente debe ser otra, porque Mapfre no cumple como dice la publicidad”, afirma, visiblemente decepcionado tras la experiencia.
La situación pone sobre la mesa una de las principales quejas recurrentes entre los asegurados: la diferencia entre lo que se promete en los anuncios y lo que finalmente se aplica cuando llega el momento de usar el seguro. Muchos clientes creen estar protegidos ante cualquier imprevisto, pero descubren limitaciones, condiciones o interpretaciones del contrato que dejan fuera determinadas reparaciones.
Este tipo de experiencias vuelve a generar debate sobre la transparencia de las pólizas a todo riesgo y la necesidad de que las compañías expliquen con mayor claridad qué situaciones están realmente cubiertas y cuáles no. Para muchos conductores, pagar una prima elevada debería traducirse en tranquilidad, no en incertidumbre cuando ocurre un incidente.
Mientras tanto, el afectado asegura sentirse engañado y plantea buscar alternativas en otras aseguradoras, convencido de que la confianza en su actual compañía ha quedado completamente rota.