AYUSO

Ayuso se fue al Metropolitano a ver al Atlético de Madrid en vez de ir a Alcorcón tras la muerte de los bomberos

Ayuso y Enrique Cerezo
Ayuso y Enrique Cerezo

La presencia de Isabel Díaz Ayuso en el palco de autoridades del estadio Cívitas Metropolitano durante la semifinal de la Copa del Rey entre Atlético de Madrid y FC Barcelona ha desatado un nuevo frente de críticas, no solo en redes sociales y entre ciudadanos de a pie, sino también dentro del propio Partido Popular. Según ha trascendido en círculos próximos a Génova, existe un creciente malestar por la actitud “endiosada” de la presidenta madrileña, a la que cada vez más voces en su propio partido acusan de actuar con una autonomía absoluta y un desdén preocupante hacia las formas institucionales.

El descontento se ha amplificado por la coincidencia del evento deportivo con una tragedia que ha conmocionado a toda la Comunidad de Madrid: el incendio en un garaje de Alcorcón, que terminó con la vida de dos jóvenes bomberos y dejó a otros quince heridos, uno de ellos de gravedad. Mientras los servicios de emergencia seguían trabajando en condiciones extremas, Ayuso mantenía su agenda y asistía al partido sin haber pasado antes por el municipio afectado ni haber contactado, según fuentes municipales, con el Consistorio local.

Críticas dentro y fuera del PP

Desde dentro del Partido Popular, algunas voces comienzan a señalar lo que consideran una deriva personalista y falta de sensibilidad política. "Ningún otro dirigente territorial se permitiría algo así en mitad de una tragedia de estas dimensiones", comentan desde Génova con evidente incomodidad. La incomunicación con Alcorcón y la imagen de la presidenta en el palco del Metropolitano no han sido bien recibidas, y menos en un contexto donde la formación busca proyectar institucionalidad y cercanía.

Aunque la presidenta madrileña emitió un mensaje de pésame a través de sus redes sociales, muchos consideran que ese gesto es claramente insuficiente, y que, dadas las circunstancias, la prioridad debía haber sido mostrar presencia y apoyo directo en el lugar del siniestro, en lugar de optar por la visibilidad mediática en un evento futbolístico.

Indignación en Alcorcón

En el propio municipio de Alcorcón, uno de los más poblados de la Comunidad, la indignación ha sido palpable. “No ha llamado, no ha venido, pero sí ha tenido tiempo para ir al fútbol”, lamentan fuentes cercanas al Ayuntamiento. La tragedia se produjo en la tarde del miércoles, cuando un coche colisionó dentro de un aparcamiento subterráneo, provocando un incendio que se propagó rápidamente y desencadenó una situación crítica. Sergio y Jesús, los dos bomberos fallecidos, perdieron la vida al intentar sofocar el fuego en condiciones de extrema peligrosidad.

La actuación de Ayuso contrasta con la del consejero de Interior, Carlos Novillo, quien sí se desplazó hasta el lugar de los hechos y ha mantenido un contacto constante con las autoridades locales y los equipos de emergencia.

Un liderazgo sin contrapesos

La polémica, más allá del caso concreto, pone en evidencia una creciente preocupación dentro del PP nacional: el liderazgo de Ayuso parece cada vez más desligado del partido, operando con una agenda propia que prioriza su imagen pública por encima de la coordinación política. “Va por libre, no consulta, y cuando se equivoca, lo fía todo a su popularidad”, señalan fuentes populares que, aunque reconocen su tirón electoral, cuestionan su falta de responsabilidad institucional.

En el fondo, el episodio del Metropolitano reabre el debate sobre los límites del carisma personal en política y la necesidad de equilibrar cercanía con los ciudadanos con el respeto al dolor colectivo y al deber institucional. Y mientras crece el ruido externo, en Génova algunos ya empiezan a preguntarse hasta dónde está dispuesta a llegar Ayuso… y cuánto más está dispuesto el partido a tolerar.