COMUNIDAD DE MADRID

Ayuso pagará 45 millones este año del bono social térmico que disfrutaron Mónica García y Enrique Ossorio

Mónica García e Isabel Díaz Ayuso
Mónica García e Isabel Díaz Ayuso

La Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid ha repartido ya el Bono Social Térmico correspondiente al ejercicio de 2023. En total, el Ejecutivo regional de Isabel Díaz Ayuso ha destinado 45.223.554,03 euros en subvenciones dirigidas a compensar los costes energéticos de hogares considerados vulnerables, aunque el diseño del programa permite que también lo perciban familias numerosas con altos ingresos.

Uno de los casos más llamativos vuelve a ser el de la actual ministra de Sanidad, Mónica García, cuya familia figura entre los beneficiarios. A través de su exmarido, Enrique Montañés, la familia recibió el pasado 20 de mayo una ayuda de 214,57 euros, a pesar de que García prometió públicamente el año pasado que renunciaría a este subsidio tras estallar la polémica.

El Bono Social Térmico está vinculado al Bono Social Eléctrico y se otorga de forma automática a quienes cumplan ciertos requisitos, entre ellos ser familia numerosa, sin tener en cuenta el nivel de renta. Esto ha generado una oleada de críticas, especialmente tras conocerse que también fue percibido por políticos con sueldos muy por encima de los 100.000 euros anuales, como fue el caso del entonces consejero madrileño Enrique Ossorio.

Un compromiso no cumplido

En marzo de 2023, Mónica García exigió la dimisión de Ossorio por beneficiarse de esta ayuda. Poco después se supo que en su propio hogar también se recibía el subsidio. La entonces líder de Más Madrid se defendió diciendo que nunca había solicitado la ayuda y que la recibió automáticamente por ser familia numerosa. Afirmó además que su marido era quien había gestionado ese trámite sin su conocimiento.

Este año, tras el divorcio formalizado en 2023, el nombre del beneficiario vuelve a ser el de su exmarido, pero García fue corresponsable de las facturas domiciliarias al menos durante medio año, por lo que resulta difícil desvincularla del cobro. A la pregunta directa sobre si se considera beneficiaria, el Ministerio de Sanidad ha respondido escuetamente: “Mónica García está divorciada de Enrique Montañés. Ya estaban viviendo separados”.

Promesas de reforma que no llegan

El Gobierno de Pedro Sánchez aseguró en su momento que revisaría los criterios de acceso al Bono Social Térmico para evitar que llegara a familias de altos ingresos. Se llegó a hablar de un límite de renta de 26.000 euros anuales, pero a día de hoy esa reforma no se ha implementado. Así, en esta última tanda de ayudas se siguen concediendo cientos de euros públicos a hogares cuyos ingresos no se ajustan a la lógica de la "vulnerabilidad energética".

Contraste con quienes sí renunciaron

La actuación de Mónica García y Ossorio contrasta con la del actual delegado del Gobierno en Madrid, el socialista Francisco Martín Aguirre, quien también recibió el bono de 195 euros en 2022, pero renunció a él rápidamente tras estallar el escándalo. No volvió a aparecer en los listados de Hacienda y su exclusión coincidió con su nombramiento para el cargo actual, lo que evidenció una respuesta rápida a la controversia.

Una ayuda necesaria, pero con grietas éticas

El Bono Social Térmico nació con el objetivo de ayudar a los hogares más necesitados a hacer frente al coste de la energía. Sin embargo, su aplicación práctica en la Comunidad de Madrid, donde no se han revisado los criterios de concesión ni se exige un control real de ingresos, ha convertido esta ayuda en una herramienta que beneficia por igual a familias vulnerables y a altos cargos públicos.


Mientras miles de hogares vulnerables realmente necesitan esta ayuda, la falta de filtros eficaces permite que también llegue a quienes podrían prescindir de ella. El caso de Mónica García vuelve a mostrar cómo la incoherencia política mina la credibilidad de quienes prometen una gestión más ética y justa de los recursos públicos.